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Capítulo 8 Oferta y Demanda: Tomadores de precios y mercados competitivos

Cómo operan los mercados cuando todos los compradores y vendedores son tomadores de precios

Los estudiantes de historia de Estados Unidos aprenden que la derrota de los estados Confederados del Sur en la Guerra Civil puso fin al uso de la esclavitud en la producción de algodón y otros cultivos en esa región. Esta historia también enseña una lección económica.

Al estallar la guerra el 12 de abril de 1861, el presidente Abraham Lincoln ordena a la marina estadounidense que bloquee los puertos de los estados Confederados, que se habían declarado independientes de Estados Unidos para así mantener la esclavitud.

Como resultado del bloqueo naval, la exportación del algodón no procesado de Estados Unidos a las fábricas textiles de Lancashire, en Inglaterra, básicamente se paralizó, desapareciendo así de un plumazo tres cuartos de la oferta total de esta materia prima fundamental. Navegando de noche, unos pocos barcos lograron evadir el bloqueo impuesto por las patrullas de Lincoln, pero otros 1500 fueron destruidos o capturados.

exceso de demanda
Situación en la que la cantidad demandada de un bien es mayor que la cantidad ofertada a al precio actual. Véase también: exceso de oferta.

En este capítulo veremos que el precio de mercado de un bien como el algodón viene determinado por la interacción de oferta y demanda. En el caso del algodón, las pequeñas cantidades que llegaban a Inglaterra como resultado del bloqueo provocaron una drástica reducción de la oferta. Se produjo, por tanto, un gran exceso de demanda. Esto significa que, al precio predominante, la cantidad de algodón demandado excedía la oferta disponible. En consecuencia, algunos vendedores notaron que podían beneficiarse aumentando el precio. Al final, el algodón empezó a venderse a un precio seis veces más alto que antes de la guerra, con lo que los afortunados que lograban escapar al bloqueo pudieron seguir haciendo negocio. En su conjunto, el consumo de algodón quedó reducido a la mitad del nivel de antes de la guerra, motivo por el que se quedaron sin trabajo cientos de miles de personas empleadas en fábricas de tejidos de algodón.

Los propietarios de las fábricas respondieron. Para ellos el incremento de precios de la materia prima suponía un aumento de sus costos. Algunas empresas se hundieron y abandonaron el sector por culpa de la acusada reducción de sus ganancias. Los propietarios de las fábricas buscaron en India una alternativa al algodón de Estados Unidos, incrementándose así la demanda del algodón procedente de este país asiático. El exceso de demanda en los mercados de algodón de la India dio a los vendedores indios la oportunidad de beneficiarse subiendo los precios, lo que se tradujo en un incremento del precio del algodón indio, que subió tan rápido hasta prácticamente alcanzar el precio del estadounidense.

Respondiendo al hecho de que ahora se podían obtener mayores ingresos cultivando algodón, los agricultores indios abandonaron otros cultivos y se dedicaron al algodón. Lo mismo ocurrió en cualquier lugar donde pudiera cultivarse algodón, incluido Brasil. En Egipto, a los agricultores les faltó tiempo para ampliar la producción de algodón en respuesta a los elevados precios que estaba alcanzando esa materia prima, y comenzaron a emplear esclavos para cultivarlo. Esos esclavos, al igual que los que Lincoln luchaba para liberar en Estados Unidos, eran capturados en el África subsahariana.

Pero había un problema: la única fuente de suministro de algodón que podía llegar a compensar la escasez provocada por la situación en Estados Unidos era la India, pero el algodón indio es diferente al algodón estadounidense y requiere un tipo de procesamiento completamente distinto. En cuestión de meses, se desarrollaron nuevas maquinarias para procesarlo.

Sabemos que, a medida que la demanda por el nuevo tipo de equipos se disparó, también fueron incrementando los beneficios de firmas como Dobson y Barlow, un gran fabricante de maquinaria textil. Lo sabemos porque los registros detallados de las ventas de esta firma han sobrevivido y en ellos puede constatarse que la empresa respondió incrementando la producción de esta nueva maquinaria y otros equipamientos. Ninguna fábrica textil podía permitirse el lujo de quedarse atrás en la carrera por cambiar sus equipos ya que, si no se hacía el cambio, no se podría utilizar la nueva materia prima. En palabras de Douglas Farnie, un historiador especializado en la historia del algodón, el resultado fue «una inversión tan amplia de capital que casi puede equipararse a la creación de un nuevo sector industrial».

La lección para los economistas es esta: Lincoln ordenó el bloqueo, pero luego los agricultores y los vendedores incrementaron el precio del algodón sin responder a ninguna orden. Tampoco obedecían órdenes los propietarios de las fábricas que interrumpieron la producción de textiles y despidieron a sus trabajadores, mientras por otro lado buscaban desesperadamente nuevas fuentes de materia prima. Luego, al invertir en maquinaria nueva, los propietarios de las fábricas provocaron un auge de la inversión y, en consecuencia, se crearon nuevos puestos de trabajo.

Todas esas decisiones las tomaron en cuestión de meses millones de personas, muchas de los cuales no se conocían, pero todos tratando de aprovechar al máximo una situación económica totalmente nueva. El algodón estadounidense se había vuelto más escaso y la gente respondió, de los campos de algodón en Maharashtra, India, al delta del Nilo, pasando por Brasil y las fábricas de tejidos de algodón de Lancashire.

Para entender cómo el cambio en el precio del algodón transformó su producción a nivel mundial y el sistema de producción textil, piense en los precios que se establecen en los mercados como si fueran mensajes. El incremento del precio del algodón estadounidense le estaba diciendo a gritos al mundo entero: «Encuentren otras fuentes de suministro y encuentren nuevas tecnologías apropiadas para su uso». De modo parecido, cuando el precio del petróleo aumenta, el mensaje que le llega al conductor de autos es: «Tome el tren». Y luego, este mensaje se transmite a la empresa de ferrocarriles: «Se puede ganar más ofreciendo más servicios de tren». Cuando el precio de la electricidad sube, el mensaje para empresas y familias es: «Piensen en instalar placas fotovoltaicas en el tejado».

En muchos casos, como con la sucesión de acontecimientos que se iniciara en el escritorio de Lincoln el 12 de abril de 1861, los mensajes no tienen sentido solamente para las empresas y las familias a título individual, sino también para la sociedad en su conjunto: si algo empieza a ser más costoso, es probable que muchas personas estén demandándolo, o que el costo de producirlo haya aumentado, o ambas cosas. Al encontrar una alternativa, el individuo ahorra dinero y, al hacerlo, está conservando los recursos de la sociedad. Esto es así porque, en determinadas circunstancias, los precios sirven para calibrar la escasez de bienes o servicios.1

En economías planificadas, como las que operaban en la Unión Soviética y otros países de Europa Central y Oriental antes de 1990 (lo comentamos en el capítulo 1), son expertos del gobierno los que envían deliberadamente los mensajes que guían la producción. Esto también puede decirse, como vimos en el capítulo 6, en grandes empresas como General Motors, donde son los gerentes (y no los precios) los que determinan quién hace qué.

Lo sorprendente de los precios determinados en los mercados es que no son los individuos los que envían los mensajes, sino que los precios resultan de la interacción anónima de incluso millones de personas y, cuando las condiciones cambian (por ejemplo, se encuentra una forma más barata de producir pan), nadie tiene que cambiar el mensaje («esta noche, sirve pan en lugar de papas a la hora de la cena»). Un cambio en los precios es el resultado de un cambio en los costos de la empresa. El menor precio del pan lo dice todo.

8.1 Comprar y vender: demanda y oferta

En el capítulo 7 consideramos el caso de un bien producido y vendido únicamente por una firma. Había solo un vendedor y muchos compradores en el mercado para ese producto. En este capítulo examinaremos mercados donde interactúan muchos compradores y vendedores, y mostramos cómo el precio de mercado competitivo viene determinado tanto por las preferencias de los consumidores como por los costos de los oferentes. Cuando hay muchas empresas que producen el mismo producto, las decisiones de cada firma se ven influenciadas tanto por el comportamiento de sus competidoras como por el de los consumidores.

disposición a pagar (DAP)
Indicador de cuánto valora una persona un bien, medido por la cantidad máxima que pagaría para adquirir una unidad de ese bien. Véase también: disposición a aceptar.

Para un modelo simple de un mercado con muchos compradores y vendedores, piense en el potencial comercial de las copias de segunda mano de un libro de texto recomendado para un curso de Economía de la universidad. La demanda de este libro viene de los estudiantes que están a punto de comenzar el curso, y estos serán diferentes entre sí en lo que respecta a su disposición a pagar (DAP). Nadie pagará más del precio de una copia nueva en la librería del campus. Además, la DAP de los estudiantes puede depender de cuánto se esfuercen, de lo importante que piensen que es el libro y de los recursos que tengan disponibles para comprar libros.

A menudo, cuando usted compra algo, no necesita pensar en su disposición a pagar exactamente, sino que simplemente decide si pagar el precio de venta o no. Ahora bien, la DAP sí es un concepto útil para los compradores en subastas en línea como eBay.

Si desea pujar por un artículo, una forma de hacerlo es determinar una oferta máxima igual a su DAP, que no revelará a los otros postores: este artículo explica cómo hacerlo en eBay. eBay hará las pujas automáticamente en su nombre hasta que sea usted el mejor postor o hasta que se alcance su máximo. Usted ganará la subasta si, y solo si, la oferta más alta es menor o igual a su DAP.

La figura 8.1 muestra la curva de demanda. Como en el capítulo 7, alineamos a todos los consumidores en orden de su disposición a pagar, de más a menos disposición. El primer estudiante está dispuesto a pagar 20 dólares, el vigésimo estudiante pagaría 10 dólares, etc. Para cualquier precio P el gráfico nos muestra cuántos estudiantes estarían dispuestos a comprar: este el número de estudiantes cuya DAP es igual o mayor que P.

Curva de demanda de mercado de libros.

Figura 8.1 Curva de demanda de mercado de libros.

disposición a aceptar (DAA)
Precio de reserva de un vendedor potencial, que estará dispuesto a vender una unidad sólo por un precio por lo menos así de alto. Véase también: disposición a pagar.

La curva de demanda representa la DAP de los compradores. De forma análoga, la oferta depende de la disposición a aceptar (DAA) dinero a cambio de los libros que muestren los vendedores.

precio de reserva
Precio mínimo al que alguien está dispuesto a vender un bien (conservar el bien es la opción de reserva del vendedor potencial). Véase también: opción de reserva.

La oferta de libros de segunda mano proviene de estudiantes que ya han completado el curso previamente y que difieren en cuanto a la cantidad que están dispuestos a aceptar, es decir, en su precio de reserva. Recordemos lo que vimos en el capítulo 5: Ángela solo estaba dispuesta a firmar un contrato con Bruno si eso le proporcionaba al menos tanta utilidad como su opción de reserva (no trabajar y arreglárselas con raciones de supervivencia). Aquí, el precio de reserva de un vendedor potencial representa el valor que atribuye a conservar el libro, luego estará dispuesto a vender a un precio que por lo menos sea tan alto como ese valor. Los estudiantes más pobres (que están dispuestos a vender, puesto que así pueden permitirse otros libros) y los que ya no están estudiando Economía pueden tener precios de reserva más bajos. Una subasta en línea como eBay permite a los vendedores especificar su DAA.

Si usted vende un artículo en eBay, puede establecer un precio de reserva, que no se revelará a los postores. Este artículo explica los precios de reserva de eBay. Usted le está diciendo a eBay que el artículo no debe venderse a menos que haya una oferta a ese precio (o superior). Así pues, el precio de reserva debe coincidir con su DAA. Si nadie ofrece su DAA, el artículo no se venderá.

curva de oferta
Curva que muestra el número de unidades que se producirían a cualquier precio dado. Para un mercado, muestra la cantidad total que todas las empresas producirían en conjunto a un determinado precio.

Podemos dibujar la curva de oferta ordenando a los vendedores con base en sus precios de reserva (sus DAA): véase figura 8.2. Mostramos primero a los vendedores que estén más dispuestos a vender –aquellos que tienen precios de reserva más bajos–, luego el gráfico de los precios de reserva tiene pendiente positiva.

Curva de oferta de libros.

Figura 8.2 Curva de oferta de libros.

El precio de reserva

El primer vendedor tiene un precio de reserva de 2 dólares y venderá a cualquier precio por encima de ese.

Figura 8.2a El primer vendedor tiene un precio de reserva de 2 dólares y venderá a cualquier precio por encima de ese.

El vendedor número 20

El vendedor número 20 solo aceptará 7 dólares…

Figura 8.2b El vendedor número 20 solo aceptará 7 dólares…

El vendedor número 40

… y el precio de reserva del vendedor número 40 es 12 dólares.

Figura 8.2c … y el precio de reserva del vendedor número 40 es 12 dólares.

Las curvas de oferta tienen pendiente positiva

Si elige un precio en particular, digamos 10 dólares, el gráfico le muestra cuántos libros se ofrecerían (Q) a ese precio: en este caso, 32. La curva de oferta tiene pendiente positiva: cuanto mayor sea el precio, más estudiantes estarán dispuestos a vender.

Figura 8.2d Si elige un precio en particular, digamos 10 dólares, el gráfico le muestra cuántos libros se ofrecerían (Q) a ese precio: en este caso, 32. La curva de oferta tiene pendiente positiva: cuanto mayor sea el precio, más estudiantes estarán dispuestos a vender.

Para cada precio la curva de oferta muestra el número de estudiantes dispuestos a vender a ese precio, es decir, el número de libros que se ofrecerá en el mercado a ese precio. Fíjese que, para simplificar, dibujamos las curvas de oferta y demanda como líneas rectas. En la práctica lo más probable es que sean curvas y con una forma exacta que dependerá de las distintas valoraciones de los estudiantes.

Pregunta 8.1 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

Suponga que, como representante de los estudiantes, uno de sus cometidos es organizar un mercado de libros de texto de segunda mano entre estudiantes actuales y pasados de primer año. Después de realizar una encuesta, usted estima que las curvas de oferta y demanda son las que se muestran en las figuras 8.1 y 8.2. Por ejemplo: estima si se fijara el precio del libro en 7 dólares la correspondiente oferta sería de 20 libros, mientras que la demanda sería de 26 libros. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?

  • Un rumor de que el libro de texto podría hacer falta nuevamente en el segundo curso cambiaría la curva de oferta, desplazándola hacia arriba.
  • Duplicar el precio a 14 dólares duplicaría también la oferta.
  • Un rumor de que el libro de texto ya no está en la lista de lecturas obligatorias para los estudiantes de primer año cambiaría la curva de demanda, desplazándola hacia arriba.
  • La demanda se duplicaría si el precio bajara suficientemente.
  • El rumor haría que los antiguos estudiantes de primer año estuvieran menos dispuestos a vender. Sus DAA subirían, desplazando la curva de oferta hacia arriba. Del mismo modo, el número de estudiantes dispuestos a ofrecer su libro a cada precio sería menor.
  • En la curva de oferta podemos ver que la oferta se duplicaría a 40 si el precio aumentara a 12 dólares.
  • El rumor desplazaría la curva de demanda hacia abajo.
  • La máxima demanda alcanzable es 40 a precio cero.

Ejercicio 8.1 Estrategias de venta y precios de reserva

Considere tres posibles métodos para vender un automóvil del que usted es propietario

  • Poner un anuncio en un periódico local.
  • Llevarlo a una subasta de automóviles.
  • Ofrecerlo a un concesionario de autos de segunda mano.
  1. ¿Su precio de reserva sería el mismo en todos los casos? ¿Por qué?
  2. Si utilizara el primer método, ¿lo anunciaría a su precio de reserva?
  3. ¿Qué metodo cree que resultaría en el precio de venta más alto?
  4. ¿Qué método elegiría?

8.2 El mercado y el precio de equilibrio

¿Qué esperaría usted que ocurriera en el mercado de este libro de texto? Eso dependerá de las instituciones de mercado que relacionan a compradores y vendedores. Si los estudiantes tienen que confiar en lo que se dice, entonces cuando un comprador encuentre a un vendedor, ambos pueden tratar de negociar un acuerdo que satisfaga a ambos. Ahora bien, a todos los compradores les gustaría encontrar un vendedor con un precio de reserva bajo y a todos los vendedors les gustaría encontrar un comprador con una disposición a pagar alta. Antes de llegar a un acuerdo con un socio comercial, a ambas partes les gustaría conocer qué otras oportunidades comerciales tienen.

Las instituciones de mercado tradicionales con frecuencia agrupan a muchos compradores y vendedores en un mismo lugar. Un buen número de las más grandes ciudades del mundo crecieron alrededor de mercados y bazares situados a lo largo de antiguas rutas de comercio, tal como la Ruta de la Seda entre China y el Mediterráneo. En el Gran Bazar de Estambul, una de los más grandes y antiguos mercados cubiertos del mundo, los puestos de venta de alfombras, oro, cuero y tejidos se agrupan en diferentes zonas. En los centros y ciudades medievales era común que los fabricantes y vendedores de bienes concretos establecieran sus tiendas cerca los unos de los otros, para que los clientes supieran dónde encontrarlos. La ciudad de Londres es ahora un centro financiero, pero aún perdura la evidencia de las actividades que se llevaron a cabo allí en otro tiempo, en los nombres de sus calles: Pudding Lane (Callejuela del Pudín), Bread Street (Calle del Pan), Milk Street (Calle de la Leche), Poultry Street (Calle de Aves de Corral) y Silk Street (Calle de la Seda).

Gracias a las comunicaciones modernas, los vendedores pueden anunciar los bienes que ofertan y los compradores pueden encontrar más fácilmente qué está disponible y dónde. No obstante, en algunos casos, todavía resulta conveniente que compradores y vendedores tengan encuentros presenciales. Las grandes ciudades tienen mercados para la carne, el pescado, las verduras o las flores, donde los compradores pueden inspeccionar y comparar la calidad de los productos. En el pasado, en los mercados de bienes de segunda mano solían operar comerciantes especializados, pero en la actualidad los vendedores pueden contactar directamente con los compradores a través de los mercados en línea como eBay. Retomando el ejemplo de los libros de texto de segunda mano, ahora los sitios web ayudan a los estudiantes a vender sus libros a otros estudiantes de su Universidad.

A finales del siglo XIX, el economista Alfred Marshall presentó su modelo de oferta y demanda con un ejemplo que es muy similar al nuestro de los libros de texto de segunda mano. La mayoría de las ciudades y pueblos de Inglaterra tenían un Mercado del Maíz (también conocidos como mercado de grano), un edificio donde los agricultores se encontraban con los comerciantes para vender su grano. Marshall describió cómo la curva de oferta de grano estaría determinada por los precios que los agricultores estuvieran dispuestos a aceptar y, a su vez, la curva de demanda se definiría en función de la disposición a pagar de los comerciantes. Y luego argumentó que, aunque el precio «pueda ir dando bandazos de acá para allá igual que un volante de bádminton», a lo largo del proceso de «regateo y negociación» que se desarrolla en el mercado, el precio nunca andará muy lejos del precio concreto en el que la cantidad demandada por los comerciantes sea igual a la cantidad que los agricultores ofrecerían.

exceso de oferta
Situación en la que la cantidad ofertada de un bien es mayor que la cantidad demandada al nivel de precios actual. Véase también: exceso de demanda.
equilibrio de Nash
Conjunto de estrategias, una para cada jugador del juego, tal que la estrategia de cada jugador sea su mejor respuesta a las estrategias escogidas por todos los demás.
equilibrio (de un mercado)
Estado de un mercado en el que ni las cantidades vendidas o compradas ni el precio de mercado tienden a cambiar, a menos que haya un cambio en los costos subyacentes, las preferencias u otros determinantes del comportamiento de los participantes en el mercado.

Marshall llamó al precio que iguala la oferta y la demanda precio de equilibrio. Si el precio está por encima del de equilibrio, los agricultores querrán vender grandes cantidades de grano. No obstante, en este caso pocos comerciantes estarán dispuestos a comprar y, por tanto, habrá un exceso de oferta. Más adelante, incluso los comerciantes que estaban dispuestos a pagar esa cantidad no tardarían en darse cuenta de que los agricultores tendrían que bajar el precio al final y esperarían hasta que eso sucediera. De igual forma, si el precio estuviera por debajo del de equilibrio, los vendedores esperarían en lugar de vender a ese precio. Si, al precio vigente, la cantidad ofertada no fuera igual a la cantidad demandada, Marshall razonaba que algunos compradores y vendedores podrían beneficiarse de cobrar algún otro precio (usando la terminología moderna diríamos que el precio vigente no sería un equilibrio de Nash). Así pues, el precio tendría que situarse en un nivel de equilibrio donde la demanda y la oferta estuvieran igualadas.

El argumento de Marshall se basaba en el supuesto de que todo el grano tenía la misma calidad. Su modelo de oferta y demanda puede aplicarse a mercados en los que todos los vendedores estén vendiendo bienes idénticos y, por tanto, los compradores estén dispuestos comprar a cualquier vendedor. Si los agricultores tuvieran grano de distintas calidades, se parecerían más a los vendedores de productos diferenciados del capítulo 7, que fijaban sus propios precios.

Grandes Economistas Alfred Marshal

costo marginal
Efecto sobre el costo total de producir una unidad adicional de producto. Corresponde a la pendiente de la función de costo total en cada punto. También conocido como: coste marginal.
utilidad marginal
Utilidad adicional que resulta de un aumento en una unidad de una determinada variable.

Alfred Marshall Alfred Marshall (1842–1924) fue el fundador –junto con Léon Walras– de lo que conocemos como la escuela neoclásica de Economía. Su libro Principios de economía, publicado por primera vez en 1890, fue el libro de texto estándar de introducción a la Economía para los estudiantes de habla inglesa durante 50 años. Marshall, que era un excelente matemático, propuso nuevos fundamentos para el análisis de la oferta y la demanda, utilizando el cálculo para la formulación del funcionamiento de mercados y empresas, y para expresar conceptos clave como costos marginales y utilidad marginal. Los conceptos de excedente del productor y excedente del consumidor se los debemos a Marshall. Su concepción de la economía entendida como un intento de «entender las influencias que ejerce la forma en que se gana la vida un hombre en la calidad y el tono de su vida…» está cerca de nuestra propia definición de este campo del conocimiento.2

Por desgracia, los seguidores de Marshall rara vez han enseñado la mayor parte de la sabiduría que contiene su texto. Marshall centró la atención a los hechos. Su observación de que las grandes empresas podrían producir a costos unitarios más bajos que las pequeñas constituyó una parte fundamental de su pensamiento, si bien este concepto nunca encontró un lugar en la escuela neoclásica. Tal vez se deba a que, si la curva de costo medio tiene pendiente negativa incluso cuando las empresas son muy grandes, habrá una especie de competencia del tipo «el ganador se lleva todo», en la que unas pocas empresas grandes emerjan como ganadoras con poder para fijar precios, en lugar de aceptar el precio vigente como algo que viene dado. Volveremos a este problema en los capítulos 12 y 21.

A Marshall también le hubiera preocupado que el homo economicus (cuya existencia analizamos en el capítulo 4) se convirtiera en el principal protagonista de los libros de texto escritos por los seguidores de la escuela neoclásica. Marshall insistía en que:

«Las fuerzas éticas se encuentran entre aquellas que los economistas tienen que tener en cuenta. Se han hecho intentos por construir una ciencia abstracta con respecto a las acciones de un hombre económico que no está sujeto a influencias éticas y persigue una ganancia pecuniaria… de manera egoísta. Pero no han tenido éxito» — Alfred Marshall, Principios de economía (1890)

Además de contribuir al avance del uso de las matemáticas en la Economía, Marshall también alertó sobre su mal uso. En una carta a A. L. Bowley, un colega economista con mucha inclinación a las matemáticas, explicaba sus propias «reglas» de la siguiente manera:

  1. Use las matemáticas como un lenguaje abreviado, una especie de taquigrafía, en lugar de como motor de investigación
  2. Séales fiel. Siga utilizándolas hasta el final
  3. Traduzca al inglés (al español, en nuestro caso)
  4. Ilustre con ejemplos que sean importantes en la vida real
  5. Queme las matemáticas
  6. Si no consigue tener éxito en el punto 4, queme el 3. «Yo lo hago a menudo»

Marshall fue catedrático de Economía política en la Universidad de Cambridge entre 1885 y 1908. En 1896 hizo circular un panfleto dirigido a la rectoría de la universidad, el llamado University Senate, oponiéndose a una propuesta de que se les concedieran títulos universitarios a las mujeres. Marshall se impuso y las mujeres tuvieron que esperar hasta 1948 para poder acceder a una posición académica en pie de igualdad con los hombres en Cambridge.

No obstante, su trabajo estuvo motivado por el deseo de mejorar las condiciones materiales de los trabajadores. Tal y como podemos leer en los Principios de economía, no cabe duda sobre la que consideraba que era la principal tarea de la Economía:

«Ahora, por fin, estamos cuestionándonos seriamente si es necesaria en absoluto la existencia de las llamadas clases bajas: es decir, si es necesario que un gran número de personas estén condenadas desde su nacimiento al trabajo duro con el fin de proporcionar a otros una vida refinada y culta, mientras a ellos su pobreza y su trabajo duro precisamente les impide poder participar de esa vida… La respuesta depende en gran medida de hechos e inferencias, que son competencia de la Economía; y esto es lo que confiere a los estudios económicos su principal y mayor interés.» (Principios de economía,1890)

¿Estaría hoy Marshall satisfecho con la contribución que la Economía moderna ha hecho para crear una economía más justa?

Para aplicar el modelo de oferta y demanda al mercado de libros de texto, asumimos que todos los libros son iguales (aunque en la práctica algunos pueden estar en mejores condiciones que otros) y que un vendedor potencial puede anunciar un libro que esté en venta publicando su precio en un sitio web local. Como en el mercado de grano, cabría esperar que la mayor parte de los intercambios se produjeran a precios similares. Los compradores y vendedores pueden observar fácilmente todos los precios publicados, por lo que si algún libro se anunciara a 10 dólares y otros a 5 dólares, los compradores en seguida estarían haciendo cola para comprar el de 5 dólares, y esos vendedores se darí­an cuenta rápidamente de que podían cobrar más, mientras que, por otro lado, nadie querría pagar 10 dólares, esos vendedores tendrán que bajar su precio.

Podemos encontrar el precio de equilibrio dibujando las curvas de oferta y demanda en un diagrama, como hacemos en la figura 8.3. A un precio P* = 8 dólares, la oferta de libros es igual a la demanda: 24 compradores están dispuestos a pagar 8 dólares y 24 vendedores están dispuestos a vender a ese precio. La cantidad de equilibrio es Q* = 24.

Equilibrio en el mercado de libros de segunda mano.

Figura 8.3 Equilibrio en el mercado de libros de segunda mano.

Oferta y demanda

Encontramos el equilibrio al dibujar las curvas de oferta y demanda en el mismo diagrama.

Figura 8.3a Encontramos el equilibrio al dibujar las curvas de oferta y demanda en el mismo diagrama.

El precio al que se agota el mercado o precio de equilibrio

Al precio P* = 8 dólares, la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demandada: Q* = 24. El mercado está en equilibrio. Decimos que se agota el mercado (en el sentido de que se agotan las existencias porque se vende/compra todo) a un precio de 8 dólares.

Figura 8.3b Al precio P* = 8 dólares, la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demandada: Q* = 24. El mercado está en equilibrio. Decimos que se agota el mercado (en el sentido de que se agotan las existencias porque se vende/compra todo) a un precio de 8 dólares.

Un precio por encima del precio de equilibrio

A un precio de más de 8 dólares habría más estudiantes dispuestos a vender pero no todos encontrarían compradores. Habría exceso de oferta, por lo que los vendedores tendrían que bajar su precio.

Figura 8.3c A un precio de más de 8 dólares habría más estudiantes dispuestos a vender, pero no todos encontrarían compradores. Habría exceso de oferta, por lo que los vendedores tendrían que bajar su precio.

Un precio por debajo del precio de equilibrio

A un precio de menos de 8 dólares, habría más compradores que vendedores –exceso de demanda–, por lo que los vendedores podrían subir sus precios. Solo a un precio de 8 dólares no habrá tendencia al cambio.

Figura 8.3d A un precio de menos de 8 dólares, habría más compradores que vendedores –exceso de demanda–, por lo que los vendedores podrían subir sus precios. Solo a un precio de 8 dólares no habrá tendencia al cambio.

precio al que se agota el mercado
A este precio, no hay exceso de oferta ni exceso de demanda. Véase también: equilibrio.
equilibrio
Resultado autosostenible de un modelo. En este caso, algo de interés no cambia, a menos que se introduzca una fuerza externa que altere la descripción de la situación que proporciona el modelo.

El precio al que se agota el mercado es 8 dólares: esto es, la oferta y la demanda se igualan a ese precio y, por tanto, todos los compradores que quieren comprar y todos los vendedores que quieren vender pueden hacerlo. El mercado está en equilibrio. En lenguaje cotidiano, algo está en equilibrio y permanece estable si las fuerzas que actúan sobre este están equilibradas. Recuerde el modelo hidráulico de fijación de precios de Fisher que vimos en el capítulo 2: los cambios en la economía causaban que el agua fluyera por el aparato hidráulico de Fisher hasta que se alcanzaba un equilibrio en el que los precios ya no presentaban ninguna tendencia al cambio. Decimos que un mercado está en equilibrio si las acciones de compradores y vendedores no tienden a cambiar el precio ni las cantidades compradas y vendidas, siempre y cuando no se produzca un cambio en las condiciones de mercado, como el número de vendedores y compradores potenciales, o cuánto valoran estos el bien transado. En el precio de equilibrio para los libros de texto, todos aquellos que deseen comprar o vender pueden hacerlo y, por tal razón, no hay una tendencia al cambio.

No todos los mercados en línea para libros de texto están en equilibrio competitivo. En un caso en el que no se cumplían las condiciones para el equilibrio, los algoritmos automáticos de fijación de precios hicieron que el precio de un libro ascendiera hasta 23 millones de dólares. El biólogo Michael Eisen reparó en que un texto clásico pero agotado, The Making of a Fly, estaba en venta en Amazon donde aparecía como ofrecido por dos vendedores debidamente acreditados, con precios que comenzaban en 1 730 045,91 dólares (+ 3,99 dólares de gastos de envío). Durante la semana siguiente, Eisen vio cómo los precios subíán rápidamente, llegando a un máximo de 23 698 655,93 dólares, antes de caer en picada hasta los 106,23 dólares. Eisen explica por qué en su blog.

Toma de precios

¿Estará el mercado siempre en equilibrio? Como hemos visto, Marshall argumentó que los precios no se desviarían demasiado de los niveles de equilibrio porque la gente querría cambiar el precio en caso de haber un exceso de oferta o de demanda. Con un precio alto, por ejemplo, habría un exceso de oferta y los vendedores podrían obtener mayores ventas bajando sus precios. En este capítulo estudiamos equilibrios de mercado competitivo. En el capítulo 11 veremos cuándo y cómo cambian los precios cuando el mercado no está en equilibrio.

tomador de precios
Característica de productores y consumidores que no pueden beneficiarse de ofrecer o pedir cualquier precio que no sea el precio de mercado en el punto de equilibrio de un mercado competitivo. No tienen poder para influir en el precio de mercado.

En el mercado de libros de texto que hemos descrito, los estudiantes individuales tienen que aceptar el precio predominante en el mercado, que viene determinado por las curvas de oferta y demanda. Nadie podría realizar una transacción con un estudiante pidiendo un precio más alto ni ofreciendo uno más bajo, porque cualquiera que quisiera comerciar, encontraría otro comprador o vendedor en su lugar. Los participantes en este mercado son tomadores de precios porque hay suficiente competencia de otros compradores y vendedores como para que lo mejor que puedan hacer unos y otros sea comerciar al mismo precio. Cualquier comprador o vendedor es libre de elegir un precio diferente, pero no obtendrá ningún beneficio de esa manera.

Hemos visto otros ejemplos donde los participantes en el mercado no se comportan como tomadores de precios: el fabricante de un producto completamente diferenciado puede fijar su propio precio porque no tiene competidores cercanos. En el capítulo 6 vimos que, dado que los contratos son incompletos, podría ser que un empleador no buscara pagar el precio más bajo posible al trabajador, sino que optase por pagar un salario más alto. Nótese, sin embargo que, aunque los vendedores de productos diferenciados son fijadores de precios, los compradores de los modelos del capítulo 7 eran tomadores de precios: hay tantos consumidores individuales que desean comprar cereales para el desayuno que un consumidor individual no tiene poder para negociar un acuerdo más ventajoso y, por tanto, sencillamente tiene que aceptar el precio que todos los demás consumidores estén pagando.

En este capítulo estudiamos equilibrios de mercado donde tanto compradores como vendedores son tomadores de precios. Donde hay muchos vendedores ofreciendo bienes idénticos y muchos compradores deseando comprarlos, lo que esperamos es que ni uno ni otro lado del mercado tengan capacidad de influir en los precios. Los vendedores se ven obligados a ser tomadores de precios debido a la presencia de otros vendedores, así como de compradores que siempre eligen al vendedor con el precio más bajo. Si el vendedor tratara de fijar un precio más alto, los compradores simplemente comprarán en otro lado.

equilibrio competitivo
Resultado de mercado en el que todos los compradores y vendedores son tomadores de precios y, al precio de mercado vigente, la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demandada.

De igual forma, los compradores son tomadores de precios cuando hay muchos otros compradores y, además, los vendedores están dispuestos a vender a quien sea que page el precio más alto. En ambos lados del mercado, la competencia elimina el poder de negociación. Describiremos el equilibrio en un mercado, así como un equilibrio competitivo.

Un equilibro de mercado competitivo es un equilibrio de Nash porque, habida cuenta de lo que están haciendo todos los demás participantes en el mercado (comerciando al precio de equilibrio), ningún participante puede beneficiarse haciendo algo distinto a lo que ya está haciendo (comerciar, igual que todos, al precio de equilibrio).

Ejercicio 8.2 Tomadores de precio

Piense en algunos de los bienes que compra: tal vez en diferentes tipos de comida, ropa, boletos de transporte o aparatos electrónicos.

  1. ¿Hay muchos vendedores de estos productos?
  2. ¿Siempre busca usted el precio más bajo en todos los casos?
  3. Si no es así, ¿por qué no?
  4. ¿Para qué productos el precio será su principal criterio?
  5. Use sus respuestas para decidir qué vendedores son tomadores de precio. ¿Hay bienes para los que usted, como comprador, no sea tomador de precios?

Pregunta 8.2 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s).

El diagrama muestra las curvas de oferta y demanda de un libro de texto. Las curvas se intersecan en (Q, P) = (24, 8). ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?

  • Al precio de 10 dólares, hay un exceso de demanda del libro de texto.
  • A 8 dólares, algunos vendedores tienen un incentivo para subir su precio de venta a 9 dólares.
  • A 8 dólares, el mercado se agota.
  • Se venderán 40 libros en total.
  • A 10 dólares, el precio está por encima del precio de equilibrio que son 8 dólares y, por tanto, hay un exceso de oferta de libros.
  • A 8 dólares, a todos los compradores con una DAP 8 dólares o más pueden corresponder todos los vendedores con una DAA de 8 dólares o menos. Si uno de estos vendedores elevara su precio a 9 dólares, el comprador podría encontrar otro vendedor dispuesto a aceptar menos.
  • A 8 dólares, la cantidad demandada es igual a la cantidad ofertada: el mercado se agota.
  • El nivel máximo de demanda es 40, pero 16 de esas unidades no se comprarán, ya que la disposición a pagar está por debajo del precio de 8 dólares al que se agota el mercado.

8.3 Empresas tomadoras de precio

En el ejemplo de los libros de segunda mano, tanto vendedores como compradores son consumidores individuales. Ahora observaremos mercados donde los vendedores son empresas. Sabemos por lo visto en el capítulo 7, cómo eligen sus precios y cantidades las empresas cuando producen bienes diferenciados; además vimos que, si otras firmas hacen productos similares, eso restringe el abanico de su elección de precio (la curva de demanda de su propio producto será casi plana) porque un aumento del precio podría provocar que los consumidores se cambien a otras marcas similares.

Si hay muchas empresas produciendo productos idénticos y los consumidores pueden cambiarse fácilmente de una a otra, entonces las empresas serán tomadoras de precios en equilibrio y no les será posible obtener beneficios de intentar comerciar a un precio diferente al precio predominante en el mercado.

Para entender el comportamiento de las empresas tomadoras de precios, considere una ciudad donde muchas panaderías pequeñas producen pan y lo venden directamente al consumidor. La figura 8.4 muestra cómo podría ser la curva de demanda de mercado (la demanda diaria total de todos los consumidores de la ciudad): tiene pendiente negativa, como es habitual, porque a precios más altos, pocos consumidores están dispuestos a comprar.

La curva de demanda de pan.

Figura 8.4 La curva de demanda de pan.

Suponga que es el propietario de una pequeña panadería. Cada mañana, debe decidir qué precio cobrar y cuántas barras de pan producir. Asuma que las panaderías del barrio están vendiendo panes idénticos al suyo a 2,35 euros. Este es el precio predominante en el mercado y no conseguirá vender barras de pan a un precio más alto que el de las otras panaderías, porque nadie le compraría: es usted un tomador de precios.

Sus costos marginales incrementan con su producción de pan. Cuando la cantidad es pequeña, el costo marginal es bajo, cercano a 1 euro: tras instalar mezcladoras, hornos y otras máquinas, y contratar a un panadero, el costo adicional de producir una barra de pan es relativamente pequeño, pero el costo medio de una barra de pan es alto. A medida que el número de barras de pan por día incrementa, el costo medio cae, pero el costo marginal comienza a aumentar gradualmente, pues tiene usted que empezar a contratar personal adicional y a hacer un uso más intensivo de la maquinaria. Para cantidades más grandes, el costo marginal está por encima del costo medio; entonces el costo medio aumenta de nuevo.

Las curvas de costo marginal y costo medio están representadas en la figura 8.5. Como en el capítulo 7, los costos incluyen los costos de oportunidad del capital. Si el precio fuera igual al costo medio (P = CM), su beneficio económico sería cero. Usted, el propietario, obtendría un rendimiento normal del capital. Por consiguiente, la curva de costo medio (en la figura 8.5, la que está más a la izquierda) es la curva de beneficio económico cero. Las curvas de isobeneficio muestran combinaciones de precio y cantidad en las que usted obtiene mayores beneficios. Como explicamos en el capítulo 7, las curvas de isobeneficio son decrecientes cuando el precio está por encima del costo marginal, y crecientes cuando el precio está por debajo del costo marginal; por lo tanto, la curva de costo marginal interseca cada curva de isobeneficio en su punto más bajo. Si el precio está por encima del costo marginal, los beneficios totales se mantienen solo si se vende más cantidad a un precio más bajo. De forma similar, si el precio está por debajo del costo marginal, los beneficios totales se mantienen solo si se vende más cantidad a un precio más alto.

La figura 8.5 muestra cómo tomar esta decisión. Al igual que las empresas del capítulo 7, se enfrenta usted a un problema de optimización con restricciones y quiere encontrar el punto de máximo beneficio en su conjunto factible.

El precio y la cantidad que maximizan beneficios para una panadería.

Figura 8.5 El precio y la cantidad que maximizan beneficios para una panadería.

Costo marginal y curvas de isobeneficio

La panadería tiene una curva de costo marginal (CMg) creciente. En la curva CM, el beneficio es cero. Cuando CMg > CM, la curva CM tiene pendiente positiva. Las otras curvas de isobeneficio representan niveles más altos de ganancias, y el CMg pasa por los puntos más bajos de todas las curvas de isobeneficio.

Figura 8.5a La panadería tiene una curva de costo marginal (CMg) creciente. En la curva CM, el beneficio es cero. Cuando CMg > CM, la curva CM tiene pendiente positiva. Las otras curvas de isobeneficio representan niveles más altos de ganancias, y el CMg pasa por los puntos más bajos de todas las curvas de isobeneficio.

Toma de precios

La panadería es tomadora de precios. El precio de mercado es P* = 2,35 euros. Si elige un precio más alto, los clientes irán a otras panaderías. Su conjunto factible de precios y cantidades es el área que queda debajo de la línea horizontal en P*.

Figura 8.5b La panadería es tomadora de precios. El precio de mercado es P* = 2,35 euros. Si elige un precio más alto, los clientes irán a otras panaderías. Su conjunto factible de precios y cantidades es el área que queda debajo de la línea horizontal en P*.

El precio que maximiza beneficios

El punto de mayor beneficio en el conjunto factible es el punto A, donde la curva de isobeneficio de 80 euros es tangente al conjunto factible. Debe hacer 120 panes por día y venderlos al precio de mercado, 2,35 euros cada uno. Obtendrá 80 euros de ganancia por día además de las ganancias normales.

Figura 8.5c El punto de mayor beneficio en el conjunto factible es el punto A, donde la curva de isobeneficio de 80 euros es tangente al conjunto factible. Debe hacer 120 panes por día y venderlos al precio de mercado, 2,35 euros cada uno. Obtendrá 80 euros de ganancia por día, además de las ganancias normales.

La cantidad que maximiza beneficios

Su cantidad de maximización de ganancias, Q* = 120, se encuentra en el punto donde P* = CMg: el costo marginal de la 120ª barra es igual al precio de mercado.

Figura 8.5d Su cantidad de maximización de ganancias, Q* = 120, se encuentra en el punto donde P* = CMg: el costo marginal de la 120ª barra es igual al precio de mercado.

Debido a que es usted tomador de precios, su conjunto factible son todos los puntos donde el precio es menor o igual a 2,35 euros, el precio de mercado. Su elección óptima es P* = 2,35 euros, Q* = 120, donde la curva de isobeneficio es tangente al conjunto factible. El problema parece similar al de Autos Hermosos en el capítulo 7, excepto que, para un tomador de precios, la curva de demanda es completamente plana. Para su panadería, la curva de demanda de mercado de la figura 8.4 no es lo que afecta a la demanda a la que usted se enfrenta, sino el precio que cobran tus competidores. Este es el motivo por el que se considera que la línea horizontal en P* en la figura 8.5 es la curva de demanda de la empresa. Si cobra más que P*, su demanda será cero, mientras que en P* o a un precio menor, puede vender tanto pan como quiera.

La figura 8.5 ilustra una característica muy importante de las empresas tomadoras de precios: que eligen producir una cantidad para la que el costo marginal es igual al precio de mercado (CMg = P*). Esto es siempre cierto. Para una firma tomadora de precios, la curva de demanda de su propia producción es una línea horizontal en el precio de mercado, luego el máximo beneficio se alcanza en un punto en la curva de demanda donde la curva de isobeneficio es horizontal. Y, además, sabemos por lo visto en el capítulo 7 que donde la curva de beneficios es horizontal, el precio es igual al costo marginal.

Otra forma de entender por qué una empresa tomadora de precios produce a un nivel de producto donde CMg = P* es pensar qué ocurriría con los beneficios si se desviara de este punto. Si la empresa aumentara su producción a un nivel donde CMg > P*, fabricar la última unidad cuesta más que P*, por lo que la empresa perdería en esa unidad y, por tanto, optaría por reducir la producción para aumentar sus beneficios. Por otro lado, si produjera donde el CMg < P*, podría producir al menos una unidad más y venderla con algún beneficio. En consecuencia, debería aumentar la producción hasta el punto donde CMg = P*, es decir, donde se maximizan los beneficios.

Empresa tomadora de precios

Una empresa tomadora de precios maximiza su beneficio al escoger una cantidad donde el costo marginal sea igual al precio de mercado (CMg = P*) y vende al precio de mercado P*.

Este es un resultado importante que usted debería recordar, pero hay que tener cuidado con él. Cuando hacemos afirmaciones como «para una empresa tomadora de precios, el precio es igual al costo marginal», no queremos decir que la empresa elija un precio igual al costo marginal, sino que significa lo contrario: es un tomador de precios, por lo tanto, acepta el precio de mercado y elige la cantidad de modo que el costo marginal sea igual al precio.

Póngase de nuevo en la situación del propietario de la panadería. ¿Qué haría si el precio de mercado cambia? La figura 8.6 muestra que, si los precios cambiaran, elegiría diferentes puntos de la curva de costo marginal.

La curva de oferta de la empresa.

Figura 8.6 La curva de oferta de la empresa.

Un cambio en el precio

Cuando el precio de mercado es de 2,35 euros, usted suministra 120 panes. ¿Qué haría si el precio cambiara?

Figura 8.6a Cuando el precio de mercado es de 2,35 euros, usted suministra 120 panes. ¿Qué haría si el precio cambiara?

Si el precio sube

Si P* aumentara a 3,20 euros, podría alcanzar una curva de isobeneficio más alta. Para maximizar las ganancias, debe producir 163 panes por día.

Figura 8.6b Si P* aumentara a 3,20 euros, podría alcanzar una curva de isobeneficio más alta. Para maximizar las ganancias, debe producir 163 panes por día.

Si el precio cae

Si el precio cae a 1,52 euros, solo podría alcanzar la curva azul más clara. Su mejor opción sería producir 66 panes y su beneficio económico sería cero.

Figura 8.6c Si el precio cae a 1,52 euros, solo podría alcanzar la curva azul más clara. Su mejor opción sería producir 66 panes y su beneficio económico sería cero.

La curva de costo marginal es la curva de oferta

En cada caso, usted elige el punto de su curva de costo marginal donde CMg = precio de mercado. Su curva de costo marginal es su curva de oferta.

Figura 8.6d En cada caso, usted elige el punto de su curva de costo marginal donde CMg = precio de mercado. Su curva de costo marginal es su curva de oferta.

Para una empresa tomadora de precios, la curva de costo marginal es su curva de oferta: para cada precio muestra la cantidad que maximiza el beneficio, esto es, la cantidad que la firma elegirá ofrecer.

Sin embargo, note que si el precio cae por debajo de 1,52 euros, estaría incurriendo en pérdidas. La curva de oferta muestra cuántos panes debería producir para maximizar el beneficio pero, cuando el precio es tan bajo, el beneficio es negativo y la curva de oferta le mostraría los puntos que minimizan sus pérdidas. Si esto ocurre, tendría que decidir si vale la pena continuar produciendo pan. Su decisión dependerá de lo que espera que ocurra en el futuro:

Pregunta 8.3 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s).

La figura 8.5 muestra las curvas de costo marginal y costo medio de una panadería tomadora de precios y sus curvas de isobeneficio. El precio de mercado del pan es P* = 2,35 euros. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?

  • La curva de oferta de la empresa es horizontal.
  • Al precio de mercado de 2,35 euros, la empresa suministrará 62 panes, en el punto en que la empresa obtiene beneficio cero.
  • A cualquier precio de mercado, la oferta de la empresa viene dada por el punto correspondiente en la curva de costo medio.
  • La curva de costo marginal es la curva de oferta de la empresa.
  • La curva de demanda de la empresa es horizontal. Su curva de oferta tiene pendiente positiva.
  • A 2,35 euros, la empresa maximiza las ganancias en el punto A, donde suministra 120 panes.
  • A cada precio, la empresa elegirá un punto en la curva de isobeneficio más alta posible, que será un punto en la curva de costo marginal.
  • A cada precio, la empresa maximiza las ganancias eligiendo la cantidad correspondiente en la curva de costo marginal. Así pues, la curva de costo marginal es la curva de oferta.

8.4 Oferta de mercado y equilibrio

El mercado del pan de la ciudad tiene muchos consumidores y muchas panaderías. Supongamos que hay 50 panaderías. Cada una tiene una curva de oferta correspondiente a su propia curva de costo marginal y, por tanto, sabemos cuánto se oferta a cada precio de mercado. Para encontrar la curva de oferta de mercado, simplemente sumamos la cantidad total que, a cada precio, ofertan todas las panaderías en conjunto.

La figura 8.7 muestra cómo funciona esto si todas las panaderías tienen las mismas funciones de costos. Mostramos cuánto ofrecería una panadería a un precio dado, luego multiplicamos por 50 y así calculamos la oferta total de mercado a ese precio.

Las curvas de oferta de la empresa y oferta de mercado.

Figura 8.7 Las curvas de oferta de la empresa y oferta de mercado.

La curva de oferta de la empresa

Hay 50 panaderías, todas con las mismas funciones de costo. Si el precio de mercado es de 2,35 euros, cada panadería producirá 120 panes.

Figura 8.7a Hay 50 panaderías, todas con las mismas funciones de costo. Si el precio de mercado es de 2,35 euros, cada panadería producirá 120 panes.

La curva de oferta de mercado

Cuando P = 2,35 euros, cada panadería suministra 120 panes y la oferta de mercado es de 50 × 120 = 6000 panes.

Figura 8.7b Cuando P = 2,35 euros, cada panadería suministra 120 panes y la oferta de mercado es de 50 × 120 = 6000 panes.

Las curvas de oferta de la empresa y del mercado son similares

A un precio de 1,52 euros, cada panadería suministra 66 panes y la oferta de todo el mercado asciende a 3300. La curva de oferta de mercado se parece a la curva de oferta de la empresa, pero la escala en el eje horizontal es diferente.

Figura 8.7c A un precio de 1,52 euros, cada panadería suministra 66 panes y la oferta de todo el mercado asciende a 3300. La curva de oferta de mercado se parece a la curva de oferta de la empresa, pero la escala en el eje horizontal es diferente.

¿Qué pasa si diferentes empresas tienen diferentes costos?

Si las panaderías tuvieran diferentes funciones de costo, entonces –a un precio de 2,35 euros– algunas panaderías producirían más panes que otras, pero aun así, podríamos sumarlas todas para obtener la oferta total del mercado.

Figura 8.7d Si las panaderías tuvieran diferentes funciones de costo, entonces –a un precio de 2,35 euros– algunas panaderías producirían más panes que otras, pero aun así, podríamos sumarlas todas para obtener la oferta total del mercado.

La curva de oferta de mercado muestra la cantidad total que produce el conjunto de panaderías a un precio dado. Además, esa curva representa también el costo marginal de producir un pan, tal como lo hace la curva de oferta de la empresa. Por ejemplo, si el precio de mercado es 2,75 euros, la oferta total del mercado es 7000 panes. Para todas las panaderías, el costo marginal –el costo de producir un pan más– es de 2,75 euros. Esto significa que el costo de producir el pan número 7001 del mercado es 2,75 euros, sea cual sea la empresa que lo produzca, por lo que la curva de oferta de mercado es la curva de costo marginal del mercado.

Leibniz: Curva de oferta de mercado

Ahora conocemos tanto la curva de demanda (figura 8.4), como la curva de oferta (figura 8.7) para el mercado de pan en su conjunto. La figura 8.8 muestra que el precio de equilibrio es exactamente 2,00 euros. A este precio, decimos que el mercado se agota: los consumidores demandan 5000 panes por día y las empresas ofrecen 5000 panes al día.

Equilibrio en el mercado de pan.

Figura 8.8 Equilibrio en el mercado de pan.

Leibniz: Equilibrio de mercado

En el equilibrio de mercado, cada panadería está produciendo en su curva de costo marginal, en el punto donde su costo marginal es 2,00 euros. Si usted regresa a la curva de isobeneficio de la figura 8.6, verá que la empresa está por encima de su curva de costo medio (la curva de isobeneficio donde los beneficios económicos son cero). Por lo tanto, los dueños de panaderías están recibiendo rentas económicas (beneficios que exceden el beneficio normal). Cada vez que hay rentas económicas, existe una oportunidad para que los participantes del mercado puedan beneficiarse actuando. En este caso, podemos esperar que las rentas económicas atraigan a otras panaderías al mercado. Ahora veremos cómo afectaría esto al equilibrio de mercado.

Pregunta 8.4 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

Hay dos tipos diferentes de productores de un bien en un sector en el que las empresas son tomadoras de precios. A continuación se muestran las curvas de costo marginal de los dos tipos de empresa:

El tipo A es más eficiente que el tipo B: por ejemplo, tal y como se muestra, para una producción de 20 unidades, las empresas del tipo A tienen un costo marginal de 2 dólares, que se compara con un costo marginal de 3 dólares para las empresas del tipo B. Hay 10 empresas del tipo A y 8 empresas del tipo B en el mercado. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?

  • A un precio de 2 dólares, la oferta de mercado es 450 unidades.
  • El mercado ofrecerá 510 unidades a un precio de 3 dólares.
  • A un precio de 2 dólares, el costo marginal de mercado de suministrar una unidad adicional del bien dependerá del tipo de empresa que lo produzca.
  • Con diferentes tipos de empresa, no podemos determinar la curva de costo marginal para el mercado.
  • A un precio de 2 dólares, las empresas del tipo A suministran 20 unidades y las empresas del tipo B suministran 15 unidades. Así pues, la oferta de mercado es (10 × 20) + (8 × 15) = 320.
  • A un precio de 3 dólares, las empresas del tipo A suministran 35 unidades y las empresas del tipo B suministran 20 unidades. Entonces la oferta de mercado es (10 × 35) + (8 × 20) = 510.
  • Ambos tipos de empresa producirán al costo marginal de 2 dólares. Por lo tanto, el costo marginal de mercado es de 2 dólares, independientemente de qué empresa produzca la unidad adicional.
  • La curva de costo marginal del mercado es su curva de oferta. Podemos calcular la oferta a cada precio, como en (a) y (b).

8.5 Equilibrio competitivo: ganancias del comercio, asignación y distribución

Los compradores y vendedores de pan comercian voluntariamente, puesto que ambos se benefician. Los beneficios mutuos de la asignación de equilibrio pueden medirse por medio de los excedentes del consumidor y del productor, introducidos en el capítulo 7. Cualquier comprador cuya disposición a pagar por un bien sea más alta que el precio de mercado, recibe un excedente: la diferencia entre la DAP y el precio pagado. De igual forma, si el costo marginal de producir un bien es inferior al precio de mercado, el productor recibe un excedente. La figura 8.9a muestra cómo calcular el excedente total (las ganancias del intercambio) en el equilibrio competitivo del mercado del pan, tal como lo vimos en el capítulo 7.

Equilibrio en el mercado de panes: ganancias del comercio.

Figura 8.9a Equilibrio en el mercado de panes: ganancias del comercio.

El excedente del consumidor

Al precio de equilibrio de 2 euros en el mercado del pan, un consumidor que esté dispuesto a pagar 3,50 euros obtiene un excedente de 1,50 euros.

Figura 8.9aa Al precio de equilibrio de 2 euros en el mercado del pan, un consumidor que esté dispuesto a pagar 3,50 euros obtiene un excedente de 1,50 euros.

Excedente total del consumidor

El área sombreada por encima de 2 euros muestra el excedente total del consumidor, la suma de las ganancias del comercio obtenidas por todos los compradores.

Figura 8.9ab El área sombreada por encima de 2 euros muestra el excedente total del consumidor, la suma de las ganancias del comercio obtenidas por todos los compradores.

El excedente del productor

Recuerde que, como vimos en el capítulo 7, el excedente del productor en una unidad de producción es la diferencia entre el precio al que se vende esa unidad y el costo marginal de producirla. El costo marginal del pan número 2000 es de 1,25 euros; como se vende por 2 euros, el productor obtiene un excedente de 0,75 euros.

Figura 8.9ac Recuerde que, como vimos en el capítulo 7, el excedente del productor en una unidad de producción es la diferencia entre el precio al que se vende esa unidad y el costo marginal de producirla. El costo marginal del pan número 2000 es de 1,25 euros; como se vende por 2 euros, el productor obtiene un excedente de 0,75 euros.

Excedente total del productor

El área sombreada por debajo de 2 euros es la suma de los excedentes que obtienen todas las panaderías con cada pan que producen. En su conjunto, el área sombreada muestra la suma de todas las ganancias del comercio en este mercado, el decir, lo que se conoce como excedente total.

Figura 8.9ad El área sombreada por debajo de 2 euros es la suma de los excedentes que obtienen todas las panaderías con cada pan que producen. En su conjunto, el área sombreada muestra la suma de todas las ganancias del comercio en este mercado, el decir, lo que se conoce como el excedente total.

Cuando el mercado de pan está en equilibrio –la cantidad de panes ofrecidos es igual a la cantidad demandada–, el excedente total es el área que queda por debajo de la curva de demanda y por encima de la curva de oferta.

Fíjese cómo la asignación de equilibrio en este mercado se diferencia de la asignación de un producto diferenciado como los Autos Hermosos del capítulo 7. La cantidad de equilibrio de pan se encuentra en el punto en el que la curva de oferta de mercado, que también es la curva de costo marginal, se cruza con la demanda de mercado, y el excedente total es toda el área que se encuentra entre las dos curvas. La figura 7.13 mostraba que, en el mercado de los Autos Hermosos, el fabricante escoge producir una cantidad menor al del punto en que la curva de costo marginal se cruza con la curva de demanda y, por ende, el excedente total es menor al que se obtendría en este punto.

pérdida de eficiencia
(o pérdida irrecuperable de eficiencia) Pérdida de excedente total en relación a una asignación eficiente en términos de Pareto.

La asignación de pan que corresponde al equilibrio competitivo tiene la propiedad de maximizar el excedente total. La figura 8.9b muestra que el excedente sería menor si se produjeran menos de 5000 panes: habría consumidores sin pan que estarían dispuestos a pagar más que el costo de producir un pan adicional, por lo que existirían ganancias del comercio sin explotar. El total de ganancias del comercio en el mercado sería menor. Decimos que habría una pérdida de eficiencia equivalente al área de forma triangular (PDE). Los productores estarían perdiéndose ganancias potenciales y algunos consumidores no podrían obtener el pan que estarían dispuestos a pagar.

Leibniz: Ganancias del comercio

Pérdida de eficiencia.

Figura 8.9b Pérdida de eficiencia.

Y si se produjeran más de 5000 panes, el excedente de los panes adicionales sería negativo: producirlos costaría más que lo que los consumidores estarían dispuestos a pagar por ellos. (¿Es el intercambio de regalos en Navidad un caso similar de pérdida de eficiencia?)

El economista Joel Waldfogel le dio bastante mal nombre a su disciplina al sugerir que hacerse regalos en Navidad puede llevar a una pérdida de eficiencia.3 Si usted recibe un regalo que valora menos de lo que le costó a la persona que se lo compró, podría argumentar que el excedente de la transacción es negativo. ¿Está de acuerdo?4

En el punto de equilibrio, todas las ganancias potenciales del comercio se aprovechan, lo que implica que no hay pérdida de eficiencia. Esta propiedad –que el excedente combinado del consumidor y el productor se maximice en el punto donde la oferta iguala la demanda– se cumple en general si: tanto compradores como vendedores son tomadores de precios, la asignación de equilibrio maximiza la suma de las ganancias logradas por comerciar en el mercado, en términos relativos a la asignación original. Demostramos este resultado en el Einstein del final de esta sección.

Eficiencia en términos de Pareto

eficiencia de Pareto
Asignación con la propiedad de que no existe una asignación alternativa técnicamente factible en la que, al menos una persona estaría mejor y nadie peor.

En la asignación de equilibrio competitivo en el mercado del pan no es posible hacer que alguno de los consumidores o de las empresas mejore (es decir, incrementar el excedente de ninguno de los individuos del mercado, ya sea consumidores o empresas) sin hacer que la situación de al menos otro de ellos empeore. Asumiendo que lo que ocurre en este mercado no afecta a nadie más que a los compradores y vendedores participantes en él, podemos decir que la asignación de equilibrio es eficiente en términos de Pareto.

La eficiencia en términos de Pareto se da en nuestro mercado del pan debido a que asumimos el cumplimiento de tres condiciones.

Toma de precios

Los participantes son tomadores de precios: No tienen poder en el mercado. Cuando un comprador en particular intercambia con un vendedor en particular, cada uno de ellos sabe que el otro puede encontrar otra contraparte comercial alternativa dispuesta a realizar un intercambio al precio de mercado. Los vendedores no pueden subir el precio debido a la competencia de otros vendedores, y la competencia entre compradores evita que estos lo bajen. En consecuencia, los oferentes elegirán su nivel de producción de manera que el costo marginal (el costo de la última unidad producida) es igual al precio de mercado.

En contraste con lo anterior, una empresa que fabrique un producto diferenciado sí tiene poder de negociación porque se enfrenta a menos competencia: nadie produce un bien idéntico. La empresa usa su poder para mantener el precio alto, aumentando así su propia participación en los excedentes, pero reduciendo el excedente total. El precio es mayor que el costo marginal, por lo que la asignación es ineficiente en términos de Pareto.

Un contrato completo

El intercambio de un pan por dinero se rige por un contrato completo entre un comprador y un vendedor: Si al llegar a casa, usted no encuentra el pan en la bolsa identificada con la palabra «pan», puede pedir que le devuelvan el dinero. Compare esto con un contrato de trabajo incompleto, como vimos en el capítulo 6, en el que la empresa puede «comprar» el tiempo del trabajador, pero no puede estar segura de qué nivel de esfuerzo le va a dedicar este al trabajo. En el capítulo 9 veremos cómo esto conduce a asignaciones ineficientes en términos de Pareto en el mercado del trabajo.

Ningún efecto sobre los demás

Hemos asumido implícitamente que lo que pasa en este mercado no afecta a nadie más que a los compradores y vendedores que operan en él. Para evaluar la eficiencia en términos de Pareto, necesitamos considerar a todos los afectados por la asignación. Pero si, por ejemplo, las actividades de primeras horas de la mañana en las panaderías interrumpen el sueño de los vecinos, entonces se están produciendo costos adicionales en la producción de pan que también deberíamos considerar. Podríamos concluir que, al final, la asignación de equilibrio no es eficiente en términos de Pareto. Vamos a investigar este tipo de problema en el capítulo 12.

Justicia

Recuerde que, en el capítulo 5, vimos que hay dos criterios para evaluar una asignación: eficiencia y justicia. Aunque creamos que la asignación de mercado es eficiente en términos de Pareto, no necesariamente deberíamos concluir que sea deseable. ¿Qué decir sobre la justicia en el caso del mercado del pan? Podríamos estudiar la distribución de las ganancias del comercio entre productores y consumidores: la figura 8.9 muestra que tanto consumidores como empresas obtienen un excedente y, en este ejemplo, el excedente del consumidor es ligeramente superior al excedente del productor. Puede usted ver que esto ocurre porque la curva de demanda tiene una pendiente relativamente alta en comparación con la curva de oferta. Recordemos que, según vimos en el capítulo 7, una curva de demanda con mucha pendiente corresponde a una baja elasticidad de la demanda. Del mismo modo, la pendiente de la curva de oferta corresponde a la elasticidad de la oferta: en la figura 8.9 la demanda es menos elástica que la oferta.

En general, la distribución del excedente total entre consumidores y productores depende de las elasticidades relativas de la oferta y la demanda.

Podríamos querer tomar en cuenta también el nivel de vida de los participantes en el mercado. Por ejemplo, si un estudiante pobre comprara un libro de un estudiante rico, podríamos pensar que un resultado en el que el comprador paga un precio inferior al de mercado (un precio más cercano al precio de reserva del vendedor) sería mejor, pues sería más justo. O, si los consumidores del mercado de pan fueran excepcionalmente pobres, podríamos decidir que sería mejor promulgar una ley que fijara el precio máximo del pan en 2,00 euros para lograr así un resultado final más justo, aunque ineficiente en términos de Pareto.5 En el capítulo 11 vamos a ver el efecto de regular los mercados de esta manera.

Con frecuencia, la eficiencia en términos de Pareto de las asignaciones de equilibrio en mercados competitivos se interpreta como un poderoso argumento a favor de los mercados como mecanismo de asignación de recursos. Sin embargo, necesitamos tener cuidado para no sobrestimar el valor de este resultado:

Ejercicio 8.3 Maximizar el excedente

Considere un mercado de entradas para un partido de fútbol. A seis hinchas del equipo Azul les gustaría comprar entradas; sus valoraciones respectivas de una entrada (sus DAP) son 8, 7, 6, 5, 4 y 3. El siguiente diagrama muestra la ‘curva’ de demanda. Por otro lado, hay seis hinchas del equipo Rojo que ya tienen entradas, para los cuales sus precios de reserva (DAA) son 2, 3, 4, 5, 6 y 7.

  1. Dibuje las «curvas» de oferta y demanda en un solo diagrama (Sugerencia: la curva de oferta también es una función escalonada, como la curva de demanda).
  2. Demuestre que cuatro intercambios tienen lugar en equilibrio.
  3. ¿Cuál es el precio de equilibrio?
  4. Calcule el excedente del consumidor (comprador) sumando los excedentes de los cuatro compradores que comercian.
  5. De manera similar, calcule el excedente del productor (o vendedor).
  6. Luego, encuentre el excedente total en equilibrio.
  7. Supongamos que el mercado opera a través de negociaciones entre compradores y vendedores individuales. Encuentre una manera de hacer coincidir a compradores y vendedores para que se produzcan más de cuatro intercambios. (Sugerencia: suponga que el comprador con la DAP más alta le compra al vendedor con la DAA más alta).
  8. En este caso, calcule el excedente de cada operación.
  9. ¿Cómo es el excedente total en este caso en comparación con el excedente de equilibrio?
  10. A partir de la asignación de entradas que obtuvo a través de la negociación, en la que por lo menos cinco entradas son propiedad de los hinchas del equipo Azul, ¿hay alguna forma de realizar más intercambios para mejorar la situación de uno de los seguidores sin empeorar la de ningún otro?

Ejercicio 8.4 Excedente y pérdida de eficiencia

  1. Dibuje un diagrama para ilustrar el mercado competitivo del pan, mostrando el equilibrio en el que se venden 5000 panes a un precio de 2,00 euros cada uno.
  2. Supongamos que las panaderías se unen para formar un cartel y acuerdan subir el precio a 2,70 euros y reducir la producción total para suministrar la cantidad de panes que los consumidores demandan a ese precio. Sombree las áreas relevantes de su diagrama para mostrar el excedente del consumidor, el excedente del productor y la pérdida de eficiencia provocada por el cartel.
  3. ¿Para qué tipo de bienes esperaría usted que la curva de oferta sea altamente elástica?
  4. Dibuje diagramas para ilustrar cómo la proporción de las ganancias del comercio que obtienen los productores depende de la elasticidad de la curva de oferta.

Pregunta 8.5 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

En la figura 8.9a se muestra que el nivel de producción correspondiente al equilibrio de mercado y el precio de mercado del pan correspondiente se sitúan en (Q, P*) = (5000, 2 euros). Supongamos que el alcalde decreta que las panaderías deben vender tanto pan como los consumidores quieran a un precio de 1,50 euros. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones son correctas?

  • Los excedentes de consumidores y productores aumentan.
  • El excedente del productor aumenta, pero el excedente del consumidor disminuye.
  • El excedente del consumidor aumenta, pero el excedente del productor disminuye.
  • El excedente total es menor que el del equilibrio de mercado.
  • El excedente del productor es menor porque el precio está por debajo del costo marginal.
  • El excedente del consumidor es mayor porque el precio de los primeros 5000 panes es más bajo y, para los panes adicionales, está por debajo de la DAP del consumidor.
  • Los consumidores se benefician de un precio más bajo, pero los productores pierden porque el precio está por debajo del costo marginal.
  • Hay una pérdida de eficiencia igual al área del triángulo que se forma entre las curvas de oferta y demanda a la derecha del equilibrio.

Pregunta 8.6 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

¿Cuáles de las siguientes afirmaciones sobre una asignación de equilibrio competitivo son correctas?

  • Es la mejor asignación posible.
  • No se puede aumentar el excedente de ningún comprador o vendedor sin reducir el excedente de otra persona.
  • La asignación debe ser eficiente en términos de Pareto.
  • El excedente total del comercio se maximiza.
  • La asignación maximiza el excedente total, pero eso no significa que sea lo mejor para todos en el mercado; por ejemplo, podemos pensar que es injusto.
  • Esto debe ser cierto, ya que la asignación maximiza el excedente total.
  • La asignación de equilibrio puede no ser eficiente en términos de Pareto si afecta a otra persona distinta de compradores y vendedores.
  • Esta es una propiedad general del equilibrio competitivo.

Einstein Excedente total y DAP

Sea como sea que funcione el mercado o qué precios se estén pagando, podemos calcular el excedente del consumidor sumando las diferencias entre la DAP y el precio pagado para todas las personas que compran. Para el excedente del productor, se trataría de sumar las diferencias entre el precio recibido y el costo marginal unitario de todas las unidades de producto:

Entonces calculamos el excedente total, los precios pagados y recibidos se anulan:

Cuando compradores y vendedores son tomadores de precios y el precio iguala oferta y demanda, el excedente total es el más alto posible, ya que los consumidores con las disposiciones a pagar más altas compran el producto, y las unidades de producto con los costos marginales más bajos se venden. Cada intercambio implica que hay un comprador con una DAP mayor que el valor de reserva del vendedor y, por lo tanto, el excedente cae si no se realiza cualquiera de esos intercambios. Y, por otro lado, si intentáramos incluir más unidades de producto en este cálculo, el excedente se reduciría porque las DAP serían menores que los CMg.

8.6 Cambios en la oferta y la demanda

La quinua es un cereal que se cultiva en el altiplano andino, una meseta alta y árida en los Andes, en América del Sur. Se trata de un alimento básico tradicional en Perú y Bolivia y, en años recientes, a medida que sus propiedades nutricionales se han ido dando a conocer, se ha producido un enorme incremento en la demanda de quinua por parte de consumidores europeos y norteamericanos ricos y preocupados por cuidar la salud. Las figuras 8.10a-c muestran cómo ha cambiado este mercado. En las figuras 8.10a y 8.10b se puede ver que, entre 2001 y 2011, el precio de la quinua se triplicó y su producción casi se duplicó. La figura 8.10c muestra la intensidad del aumento de la demanda: el gasto en importaciones de quinua aumentó, pasando de tan solo 2,4 millones de dólares a 43,7 millones de dólares en 10 años.

Producción de quinua.

Figura 8.10a Producción de quinua.

José Daniel Reyes y Julia Oliver. ‘Quinoa: The Little Cereal That Could’The Trade Post. 22 de noviembre de 2013. Datos subyacentes de la FAO de la Organización de las Naciones Unidas. FAOSTAT Database.

Para los países productores, esos cambios son un arma de doble filo. Si bien este alimento básico se ha encarecido para los consumidores más pobres, los agricultores –que se encuentran entre los más pobres también– se están beneficiando del auge en las ventas para exportación. Otros países están ahora investigando si la quinua puede cultivarse en diferentes climas, y tanto Francia como Estados Unidos se han convertido en importantes productores.

Precios de los productores de quinua.

Figura 8.10b Precios de los productores de quinua.

José Daniel Reyes y Julia Oliver. ‘Quinoa: The Little Cereal That Could’The Trade Post. 22 de noviembre de 2013. Datos subyacentes de la FAO de la Organización de las Naciones Unidas. FAOSTAT Database.

¿Cómo podemos explicar el rápido aumento del precio de la quinua? En esta sección y en la siguiente, analizaremos los efectos de los cambios en la oferta y la demanda a través de ejemplos sencillos para el caso de los libros y el pan. Al final de la sección 8.7 aplicaremos el análisis al mundo real del mercado de la quinua.

Demanda de importación global de quinua.

Figura 8.10c Demanda de importación global de quinua.

José Daniel Reyes y Julia Oliver. ‘Quinoa: The Little Cereal That Could’The Trade Post. 22 de noviembre de 2013. Datos subyacentes de la FAO de la Organización de las Naciones Unidas. FAOSTAT Database.

Un aumento de la demanda

En el mercado de libros de segunda mano, la demanda viene de los estudiantes nuevos que se inscriban en el curso, y la oferta de los estudiantes de años anteriores. En la figura 8.11 hemos representado la oferta y la demanda de libros, manteniendo el número de estudiantes que se inscriben en el curso en 40 por año. El precio de equilibrio es 8 dólares y se venden 24 libros, como se muestra en el punto A. Suponga que, en un año, el curso se hace más popular. La figura 8.11 muestra lo que ocurriría.

Un incremento en la demanda de libros.

Figura 8.11 Un incremento en la demanda de libros.

El punto de equilibrio inicial

A los niveles originales de demanda y oferta, el equilibrio está en el punto A. El precio es de 8 dólares y se venden 24 libros.

Figura 8.11a A los niveles originales de demanda y oferta, el equilibrio está en el punto A. El precio es de 8 dólares y se venden 24 libros.

Un aumento de la demanda

Si en un año se matricularan más estudiantes, habría más estudiantes que querrían comprar el libro a cada precio posible. La curva de demanda se desplazaría hacia la derecha.

Figura 8.11b Si en un año se matricularan más estudiantes, habría más estudiantes que querrían comprar el libro a cada precio posible. La curva de demanda se desplazaría hacia la derecha.

Exceso de demanda cuando el precio es de 8 dólares

Si el precio se mantuviera en 8 dólares, habría un exceso de demanda de libros, es decir, más compradores que vendedores.

Figura 8.11c Si el precio se mantuviera en 8 dólares, habría un exceso de demanda de libros, es decir, más compradores que vendedores.

Un nuevo punto de equilibrio

Hay un nuevo equilibrio en el punto B, a un precio de 10 dólares en el que se venden 32 libros. El aumento de la demanda ha llevado a un aumento en la cantidad y el precio de equilibrio.

Figura 8.11d Hay un nuevo equilibrio en el punto B, a un precio de 10 dólares en el que se venden 32 libros. El aumento de la demanda ha llevado a un aumento en la cantidad y el precio de equilibrio.

El incremento en la demanda conduce a un nuevo equilibrio en el que se venden 32 libros a 10 dólares cada uno. Al precio original habrá un exceso de demanda y los vendedores querrán aumentar sus precios. En el nuevo equilibrio, tanto precios como cantidades son más altos. Algunos estudiantes que no habrían vendido sus libros a 8 dólares, ahora los venderán a un precio más alto. Fíjese que, sin embargo, por más que la demanda haya aumentado, no todos los estudiantes que hubieran comprado el libro a 8 dólares comprarán en el nuevo punto equilibrio: aquellos con una DAP entre 8 y 10 dólares ya no querrán comprar.

Cuando decimos que «se incrementa la demanda» es importante tener cuidado con qué queremos decir exactamente:

Luego de un aumento en la demanda, la cantidad equilibrio aumenta y también el precio. Puede ver en la figura 8.11 que cuanto más empinada (más inelástica) la curva de oferta, tanto más subirá el precio y menos aumentará la cantidad. Si la curva de oferta es lo suficientemente plana (elástica) entonces el alza del precio será menor y la cantidad vendida será más sensible al cambio de la demanda.

Un aumento en la oferta por una mejora en la productividad

En contraste con lo anterior, como ejemplo de un incremento en la oferta, piense en el mercado de pan de una ciudad. Recuerde que la curva de oferta representa el costo marginal de producir pan. Suponga que las panaderías descubren una técnica que permite que cada trabajador elabore más pan más rápidamente. Eso lleva a una disminución del costo marginal para cada unidad de producto. En otras palabras: la curva de costo marginal de todas las panaderías se desplaza hacia abajo.

La figura 8.12 muestra las curvas de oferta y demanda originales para las panaderías. Cuando la curva de CMg cae, también lo hace la curva de oferta de mercado. Mire la figura 8.12 para ver qué ocurre después.

Un aumento en la oferta de pan: una disminución del CMg.

Figura 8.12 Un aumento en la oferta de pan: una disminución del CMg.

El punto de equilibrio inicial

Las panaderías de la ciudad comienzan en el punto A, produciendo 5000 panes y vendiéndolos a 2 euros cada uno.

Figura 8.12a Las panaderías de la ciudad comienzan en el punto A, produciendo 5000 panes y vendiéndolos a 2 euros cada uno.

Una disminución de los costos marginales

Luego la curva de oferta de mercado cambia debido a una reducción de los costos marginales de las panaderías. La curva de oferta se desplaza hacia abajo porque, para cada nivel de producción, el costo marginal –y, por lo tanto, el precio al que están dispuestos a suministrar pan– es menor.

Figura 8.12b Luego la curva de oferta de mercado cambia debido a una reducción de los costos marginales de las panaderías. La curva de oferta se desplaza hacia abajo porque, para cada nivel de producción, el costo marginal –y, por lo tanto, el precio al que están dispuestos a suministrar pan– es menor.

Un aumento en la oferta

La curva de oferta se ha desplazado hacia abajo. No obstante, otra forma de entender este cambio en la oferta es decir que la curva de oferta se ha desplazado hacia la derecha. Como los costos han disminuido, la cantidad que las panaderías suministrarán a cada precio es mayor: un aumento en la oferta.

Figura 8.12c La curva de oferta se ha desplazado hacia abajo. No obstante, otra forma de entender este cambio en la oferta es decir que la curva de oferta se ha desplazado hacia la derecha. Como los costos han disminuido, la cantidad que las panaderías suministrarán a cada precio es mayor: un aumento en la oferta.

Exceso de oferta cuando el precio es de 2 euros

El efecto de la reducción del costo marginal es un aumento en la oferta de mercado. Al precio original, hay más pan del que los compradores quieren (exceso de oferta). Las panaderías querrían bajar sus precios.

Figura 8.12d El efecto de la reducción del costo marginal es un aumento en la oferta de mercado. Al precio original, hay más pan del que los compradores quieren (exceso de oferta). Las panaderías querrían bajar sus precios.

El nuevo punto de equilibrio

El nuevo equilibrio de mercado está en el punto B, donde se vende más pan y el precio es más bajo. La curva de demanda no ha cambiado, pero la caída del precio ha llevado a un aumento en la cantidad de pan demandado, a lo largo de la curva de demanda.

Figura 8.12e El nuevo equilibrio de mercado está en el punto B, donde se vende más pan y el precio es más bajo. La curva de demanda no ha cambiado, pero la caída del precio ha llevado a un aumento en la cantidad de pan demandado, a lo largo de la curva de demanda.

La mejora en la tecnología de producción de pan conduce a:

Leibniz: Cambios en demanda y oferta

shock
Cambio exógeno en algunos de los datos fundamentales utilizados en un modelo. También conocida como: choque.
exógeno
Procedente del exterior del modelo en lugar de producirse debido al funcionamiento del modelo en sí. Véase también: endógeno.

Al igual que en el ejemplo de un incremento de la demanda, es necesario un ajuste en los precios para devolver el mercado al equilibrio. Con frecuencia nos referimos a esos cambios en la oferta y la demanda como shocks (perturbaciones) en el análisis económico. Comenzamos por definir específicamente un modelo económico y encontramos el equilibrio. Entonces observamos cómo cambia el equilibrio cuando ocurre algo; cuando el modelo experimenta un shock. El shock o perturbación se califica como exógeno porque nuestro modelo no explica por qué ocurre: el modelo muestra las consecuencias, no las causas.

Un aumento en la oferta: entran más panaderías en el mercado

Otra razón que puede explicar un cambio en la oferta en un mercado es la entrada de más empresas o la salida de empresas ya existentes. Hasta ahora, en nuestro análisis del equilibrio en el mercado del pan habíamos asumido que hay 50 panaderías. Recuerde que, tal y como dijimos en la sección 8.4, al precio de equilibrio de 2 euros, cada panadería se sitúa sobre una curva de isobeneficio por encima de la curva de costos medios. Si los beneficios económicos son superiores a cero, las empresas están obteniendo una renta económica, por lo que otras empresas quizás se interesen en invertir en el negocio de las panaderías.

costos de entrada
Costos iniciales en que incurriría un vendedor al entrar en un mercado o sector industrial. Por lo general, incluirían el costo de adquirir y equipar nuevas instalaciones, los costos de investigación y desarrollo, las patentes necesarias y el costo de encontrar y contratar personal. También conocidos como: costes de entrada.

Como hay posibilidades de generar un beneficio superior al normal vendiendo pan en la ciudad, es probable que aparezcan nuevos panaderos que decidan entrar al mercado. Habrá algunos costos de entrada como, por ejemplo, la adquisición y equipamiento de instalaciones, pero si estos no son demasiado elevados (o si las instalaciones y equipos pueden venderse fácilmente si la empresa no resulta), puede que valga la pena.

Recuerde que podemos calcular la curva de oferta de mercado sumando la cantidad de pan ofrecido por cada una de las empresas a cada precio. Cuantas más panaderías entren en el mercado, más pan se ofrecerá a cada nivel de precios. Aunque la razón del incremento en la oferta es diferente a la del caso anterior, el efecto sobre el equilibrio de mercado es el mismo: una caída en el precio y un aumento en las ventas de pan. La figura 8.13 muestra el efecto sobre el equilibrio. En este caso también, las panaderías comienzan en el punto A vendiendo 5000 panes a 2 euros. La entrada de nuevas empresas desplaza la curva de oferta hacia fuera. Hay más pan a la venta a cada precio, por lo que, al precio original, existiría exceso de oferta. El nuevo equilibrio se encuentra en el punto B, a un precio más bajo y con un nivel de ventas de pan más alto.

Un incremento en la demanda de pan: entran más empresas.

Figura 8.13 Un incremento en la demanda de pan: entran más empresas.

Es improbable que las panaderías existentes vean con buenos ojos la entrada de nuevas empresas en el mercado. Los costos no han cambiado, pero el precio ha caído hasta situarse en 1,75 euros, así que debe de haber menos ganancias que antes. Como veremos en el capítulo 11, la entrada de nuevas empresas puede, en última instancia, reducir las ganancias económicas a cero, eliminando completamente las rentas.

Ejercicio 8.5 El mercado de la quinua

Considere nuevamente el mercado de la quinua. Los cambios que se muestran en las figuras 8.10a–c pueden analizarse como cambios en la demanda y la oferta.

  1. Supongamos que hubo un aumento inesperado de la demanda de quinua a principios de la década de 2000 (un desplazamiento de la curva de demanda). ¿Qué esperaría que sucediera con el precio y la cantidad en un primer momento?
  2. Si asumimos que la demanda continuó creciendo en los siguientes años, ¿cómo cree que respondieron los agricultores?
  3. ¿Por qué se mantuvo el precio constante hasta 2007?
  4. ¿Cómo podría explicar el rápido aumento de precios en 2008 y 2009?
  5. ¿Esperaría que el precio acabara bajando de vuelta a su nivel original?

Ejercicio 8.6 Precios, shocks y revoluciones

Los historiadores suelen atribuir la ola de revoluciones que se produjeron en Europa en 1848 a factores socioeconómicos a largo plazo y un aumento de las ideas radicales. Ahora bien, la mala cosecha de trigo de 1845 provocó una escasez de alimentos y una fuerte subida de precios, lo que puede haber contribuido a estos cambios repentinos.6

La tabla muestra los precios medios y el precio máximo del trigo de 1838 a 1845, en relación con la plata. Hay tres grupos de países: aquellos donde se produjeron revoluciones violentas, aquellos donde se produjo un cambio constitucional sin violencia generalizada y aquellos donde no se produjo una revolución.

  1. Explique, utilizando las curvas de oferta y demanda, cómo una mala cosecha de trigo podría conducir a subidas de precios y escasez de alimentos.
  2. Encuentre una manera de presentar los datos para mostrar que la envergadura del shock de precios, más que el nivel de precios en sí, va asociado con la probabilidad de una revolución.
  3. ¿Cree que esta es una explicación plausible para las revoluciones que se produjeron?
  4. Un periodista plantea que unos factores similares desempeñaron un papel importante en la Primavera Árabe de 2010. Lea la publicación. ¿Qué opina de esta hipótesis?
Precio medio. 1838–45 Precio máx. 1845–48
Revolución violenta 1848 Austria 52,9 104,0
Baden 77,0 136,6
Bavaria 70,0 127,3
Bohemia 61,5 101,2
Francia 93,8 149,2
Hamburgo 67,1 108,7
Hessedarmstadt 76,7 119,7
Hungría 39,0 92,3
Lombardía 88,3 119,9
Mecklenburgschwerin 72,9 110,9
Estados papales 74,0 105,1
Prusia 71,2 110,7
Sajonia 73,3 125,2
Suiza 87,9 146,7
Württemberg 75,9 128,7
Cambio constitucional inmediato 1848 Bélgica 93,8 140,1
Bremen 76,1 109,5
Brunswick 62,3 100,3
Dinamarca 66,3 81,5
Países Bajos 82,6 136,0
Oldenburg 52,1 79,3
No revolución 1848 Inglaterra 115,3 134,7
Finlandia 73,6 73,7
Noruega 89,3 119,7
Rusia 50,7 44,1
España 105,3 141,3
Suecia 75,8 81,4

Berger, Helge y Mark Spoerer. 2001. ‘Economic Crises and the European Revolutions of 1848.’ The Journal of Economic History 61 (2): pp. 293–326.

Pregunta 8.7 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

La figura 8.8 muestra que el equilibrio de mercado del pan es de 5000 panes por día a un precio de 2 euros. Un año después, nos encontramos con que el precio de equilibrio de mercado ha caído a 1,50 euros. ¿Qué podemos concluir?

  • La caída del precio debe haber sido consecuencia de un desplazamiento descendente de la curva de demanda.
  • La caída del precio debe haber sido consecuencia de un desplazamiento descendente de la curva de oferta.
  • La caída del precio podría haber sido consecuencia de un desplazamiento de cualquiera de las curvas.
  • A un precio de 1,50 euros, habrá un exceso de demanda de pan.
  • Esta no es la única causa posible de una caída en el precio.
  • Esta no es la única causa posible de una caída en el precio.
  • Un desplazamiento descendente de cualquiera de las dos curvas provocaría la caída del precio. Si supiéramos si la producción había aumentado o disminuido, podríamos determinar qué curva se había desplazado.
  • Al precio de equilibrio de mercado, no hay exceso de demanda ni oferta.

Pregunta 8.8 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

¿Cuáles de las siguientes afirmaciones son correctas?

  • Una bajada de la tasa de interés hipotecario elevaría la curva de demanda de casas nuevas.
  • El lanzamiento de un nuevo teléfono inteligente de la marca Sony elevaría la curva de demanda de los iPhones existentes.
  • Una caída en el precio del petróleo desplazaría hacia arriba la curva de demanda del petróleo.
  • Una caída en el precio del petróleo desplazaría la curva de oferta de los plásticos hacia abajo.
  • Si los préstamos hipotecarios se vuelven más baratos, habrá más personas que quieran comprar casas a cada precio de casas.
  • El lanzamiento de un sustituto disminuiría la demanda, desplazando hacia abajo la curva de demanda.
  • La cantidad de petróleo demandada aumentaría moviéndose a lo largo de la curva de demanda; la curva en sí no se movería.
  • El costo marginal de producir plásticos disminuiría, por lo que la curva de oferta se desplazaría hacia abajo.

8.7. El efecto de los impuestos

Los gobiernos pueden utilizar los impuestos para incrementar sus ingresos (para financiar el gasto del gobierno o redistribuir recursos) o para influir en la asignación de bienes y servicios de otras maneras: tal vez, por ejemplo, porque el gobierno considera que un bien particular es dañino. El modelo de oferta y demanda es una herramienta útil para analizar el efecto de los impuestos.

Usar los impuestos para generar ingresos

El recaudo de ingresos a través de los impuestos tiene una larga historia (véase el capítulo 22). Considere, por ejemplo el impuesto a la sal: durante la mayor parte de la historia de la sal, esta se ha utilizado como conservante en todo el mundo, permitiendo que los alimentos se almacenaran y transportaran y se pudiera comerciar con ellos. En la Antigüedad, en China se defendía la idea de cobrar un impuesto a la sal, ya que las personas la necesitaban, independientemente de qué tan alto fuera su precio. El impuesto a la sal fue una herramienta de la que se valieron las clases dirigentes de la India en la Antigüedad, así como los monarcas de la Europa medieval; era una herramienta eficaz, pero que solía tener muy mala acogida entre quienes la soportaban. El resentimiento generado por los elevados impuestos a la sal jugó un papel importante en la Revolución Francesa y en las protestas lideradas por Gandhi contra el impuesto a la sal establecido por los británicos en la India.

La figura 8.14 ilustra cómo funciona un impuesto a la sal. En un primer momento, el mercado está en equilibrio en el punto A: el precio es P* y la cantidad de sal con la que se comercia es Q*. Suponga que se establece un impuesto a la sal del 30%, a pagar al gobierno por los productores de sal. Si estos pagan un 30% de impuestos, el costo marginal de cada unidad de sal se incrementa un 30% y, por lo tanto, la curva de oferta se desplaza: se sitúa un 30% más arriba para cada cantidad.

Efecto de un impuesto a la sal del 30%.

Figura 8.14 Efecto de un impuesto a la sal del 30%.

El equilibrio inicial

Inicialmente, el equilibrio de mercado está en el punto A. El precio es P* y la cantidad de sal vendida es Q*.

Figura 8.14a Inicialmente, el equilibrio de mercado está en el punto A. El precio es P* y la cantidad de sal vendida es Q*.

Un impuesto del 30%

Se somete a los proveedores a un impuesto del 30%. Sus costos marginales pasan a ser, por tanto, un 30% más altos para todas las cantidades ofertadas. La curva de oferta se desplaza.

Figura 8.14b Se somete a los proveedores a un impuesto del 30%. Sus costos marginales pasan a ser, por tanto, un 30% más altos para todas las cantidades ofertadas. La curva de oferta se desplaza.

El nuevo equilibrio

El nuevo equilibrio está en B. El precio pagado por los consumidores ha subido a P1 y la cantidad ha caído a Q1.

Figura 8.14c El nuevo equilibrio está en B. El precio pagado por los consumidores ha subido a P1 y la cantidad ha caído a Q1.

El impuesto pagado al gobierno

El precio que reciben los proveedores (después de pagar el impuesto) es P0. La flecha de doble punta muestra el impuesto pagado al gobierno por cada unidad de sal vendida.

Figura 8.14d El precio que reciben los proveedores (después de pagar el impuesto) es P0. La flecha de doble punta muestra el impuesto pagado al gobierno por cada unidad de sal vendida.

incidencia del impuesto
Efecto de un impuesto sobre el bienestar de compradores, vendedores o ambos.

El nuevo equilibrio está en el punto B, donde se intercambia una cantidad más baja de sal. Aunque el precio que paga el consumidor ha aumentado, fíjese que ese precio no es un 30% más alto que antes. El precio pagado por los consumidores, P1, es un 30% más alto que el precio recibido por los ofertantes, neto de los impuestos, que es P0. Los oferentes reciben un precio más bajo que antes, producen menos, y sus beneficios son más bajos. Esto ilustra una importante característica de los impuestos: no necesariamente quien paga el impuesto es el que más siente el efecto. En este caso, aunque el impuesto lo pagan los oferentes, la incidencia del impuesto recae en parte en los consumidores y en parte en los productores.

La figura 8.15 muestra el efecto de un impuesto en los excedentes del productor y el consumidor:

Impuestos y pérdida de eficiencia.

Figura 8.15 Impuestos y pérdida de eficiencia.

Ganancias máximas del comercio

Antes de que se imponga el impuesto, la asignación de equilibrio en A maximiza las ganancias del comercio. En el panel superior, el triángulo rojo es el excedente del consumidor y el triángulo azul es el excedente del productor.

Figura 8.15a Antes de que se imponga el impuesto, la asignación de equilibrio en A maximiza las ganancias del comercio. En el panel superior, el triángulo rojo es el excedente del consumidor y el triángulo azul es el excedente del productor.

Un impuesto reduce el excedente del consumidor

El impuesto reduce la cantidad que se intercambia a Q1 y eleva el precio que paga el consumidor de P* a P1. El excedente del consumidor disminuye.

Figura 8.15b El impuesto reduce la cantidad que se intercambia a Q1 y eleva el precio que paga el consumidor de P* a P1. El excedente del consumidor disminuye.

Un impuesto reduce el excedente del productor

Los proveedores venden una cantidad menor y el precio que reciben cae de P* a P0. El excedente del productor disminuye.

Figura 8.15c Los proveedores venden una cantidad menor y el precio que reciben cae de P* a P0. El excedente del productor disminuye.

Ingresos fiscales y pérdida de eficiencia

Se paga un impuesto igual a (P1P0) por cada una de las unidades de sal Q1 que se venden. El área rectangular verde es el ingreso fiscal total. Hay una pérdida de eficiencia igual al área del triángulo blanco.

Figura 8.15d Se paga un impuesto igual a (P1P0) por cada una de las unidades de sal Q1 que se venden. El área rectangular verde es el ingreso fiscal total. Hay una pérdida de eficiencia igual al área del triángulo blanco.

Cuando se establece un impuesto a la sal, el excedente total del comercio en el mercado de la sal se calcula así:

Como la cantidad de sal transada ya no se sitúa en el nivel que maximiza las ganancias del comercio, el impuesto ha generado una pérdida de eficiencia.

En general, los impuestos cambian los precios. Los precios cambian las decisiones de compradores y vendedores, lo que puede causar una pérdida de eficiencia. Para aumentar sus ingresos tanto como sea posible, el gobierno preferiría gravar un bien cuya demanda no fuera muy sensible a los precios, de manera que la caída en la cantidad intercambiada sea bastante pequeña, es decir, un bien con una baja elasticidad de demanda. Este es el motivo por el que, en la Antigüedad, los chinos recomendaban establecer un impuesto a la sal.

Podemos pensar que esos tres componentes del excedente total conjunto son una medida del bienestar de toda la sociedad (aunque eso depende de si los ingresos fiscales se van a utilizar para beneficio de la sociedad), por lo que existe una segunda razón por la que un gobierno preocupado por el bienestar social preferiría gravar bienes con una baja elasticidad de demanda: la pérdida del excedente total es más baja. El efecto total del impuesto dependerá de lo que el gobierno haga con los impuestos que cobre:

Por lo tanto, los impuestos pueden aumentar o reducir el bienestar general. Lo que podemos decir, sin lugar a dudas, es que gravar un bien cuya demanda es inelástica es una forma eficiente de trasferir el excedente del consumidor al gobierno.

El poder que tiene el gobierno para establecer impuestos es en cierto modo similar a la capacidad de fijar precios que posee una empresa que vende un bien diferenciado: la firma utiliza su poder de mercado para aumentar el precio en búsqueda de mayor renta económica; el gobierno utiliza su poder para, a través del impuesto, elevar el precio y obtener ingresos. Ambos tienen el efecto de reducir la cantidad vendida. El poder del gobierno para recaudar impuestos depende de las instituciones que pueda usar para hacer obligar a su pago y gestionar el recaudo.

Una de las razones para gravar la sal en épocas anteriores es que era relativamente fácil para un gobernante hacerse con el control total de la producción de sal, en algunos casos como monopolista. En el caso sobradamente conocido del impuesto a la sal en Francia, la monarquía no solo controlaba toda la producción de sal, sino que también obligaba a sus súbditos a comprar hasta 7 kg de sal cada uno al año.

En marzo y abril de 1930, el artificialmente elevado precio de la sal en la colonia británica de la India provocó uno de los momentos decisivos del movimiento de independencia de la India: la marcha de la sal de Mahatma Gandhi para obtener sal del océano Índico. Del mismo modo, en lo que recibió el nombre de Motín del Té de Boston en 1773 (en inglés, Boston Tea Party, literalmente la «fiesta del té»), los colonos de Estados Unidos que se oponían a un impuesto sobre el té establecido por la corona británica tiraron al mar un cargamento de té en el puerto de Boston.

La resistencia a los impuestos sobre los bienes de demanda inelástica surge por la misma razón por la que se gravan esos impuestos precisamente sobre esos productos: ¡es difícil escapar de ellos!

En muchas economías modernas, las instituciones recaudadoras de impuestos están bien establecidas y, por lo general, cuentan con el consentimiento democrático de la sociedad. Siempre que los ciudadanos perciban que los impuestos se establecen de manera justa, se aceptará su uso para aumentar los ingresos del gobierno, considerándolos una parte necesaria de la política social y económica. Ahora vamos a ver otra razón por la que los gobiernos podrían decidir recaudar impuestos.

Usar los impuestos para cambiar el comportamiento

En muchos países, a los responsables del diseño de políticas públicas les interesa la idea de utilizar los impuestos para disuadir del consumo de alimentos poco saludables, con el objetivo de mejorar la salud pública y luchar contra la epidemia de la obesidad. En el capítulo 7, analizamos algunos datos y estimaciones de las elasticidades de demanda de diversos productos alimenticios en Estados Unidos que ayudan a predecir cómo unos precios más altos podrían afectar la dieta de las personas. Algunos países ya han establecido impuestos sobre determinados alimentos. Finlandia tiene un «impuesto al dulce» sobre dulces, refrescos y helados. Varios países, entre ellos Francia, Noruega, México, Samoa y Fiji tienen impuestos sobre las bebidas azucaradas. Hungría ha establecido un «impuesto a las frituras» dirigido a productos que conllevan riesgos para la salud, particularmente aquellos con un alto contenido en azúcar o sal. En 2011, el gobierno danés introdujo un impuesto a los productos con alto contenido en grasas saturadas.7

El nivel del impuesto danés es de 16 coronas danesas (DKK) por kilogramo de grasa saturada, correspondiente a 10,4 coronas por kg de mantequilla. Fíjese que este es un impuesto específico establecido como una cantidad fija por unidad de mantequilla. Un impuesto como el de la sal que hemos analizado anteriormente, que se grava un porcentaje sobre el precio, se conoce como impuesto ad valorem. Según un estudio del impuesto danés sobre la grasa, este supone aproximadamente el 22% del precio medio de la mantequilla en el año anterior al impuesto. Este estudio develó que el consumo de mantequilla y productos relacionados (mezclas de mantequilla, margarina y aceite) se había reducido entre el 15 y el 20%. Podemos ilustrar los efectos de este impuesto de la misma manera que lo hicimos para el ejemplo de la sal, usando el modelo de oferta y demanda. (Estamos asumiendo que los comerciantes minoristas que venden la mantequilla son tomadores de precios).

La figura 8.16 muestra la curva de demanda de mantequilla, medida en kilogramos por persona por año. Los números corresponden aproximadamente a la experiencia de Dinamarca. Hemos dibujado una curva de oferta de mantequilla casi plana, suponiendo que el costo marginal de la mantequilla para los distribuidores minoristas no cambia mucho cuando la cantidad varía. El equilibrio inicial es el punto A, donde el precio de la mantequilla es 45 coronas por kg, y cada persona consume 2 kg de mantequilla por año.

Efecto de un impuesto a la grasa en el mercado minorista de mantequilla.

Figura 8.16 Efecto de un impuesto a la grasa en el mercado minorista de mantequilla.

Equilibrio en el mercado de mantequilla

Inicialmente, el mercado de mantequilla está en equilibrio. El precio de la mantequilla es de 45 coronas por kg, y el consumo de mantequilla en Dinamarca es de 2 kg por persona por año.

Figura 8.16a Inicialmente, el mercado de mantequilla está en equilibrio. El precio de la mantequilla es de 45 coronas por kg, y el consumo de mantequilla en Dinamarca es de 2 kg por persona por año.

El efecto de un impuesto

Aplicar un impuesto de 10 coronas por kg a los proveedores de mantequilla aumenta sus costos marginales en 10 coronas para todas las cantidades. La curva de oferta se desplaza hacia arriba en 10 coronas.

Figura 8.16b Aplicar un impuesto de 10 coronas por kg a los proveedores de mantequilla aumenta sus costos marginales en 10 coronas para todas las cantidades. La curva de oferta se desplaza hacia arriba en 10 coronas.

Un nuevo equilibrio

El nuevo equilibrio está en el punto B. El precio ha aumentado a 54 coronas. El consumo anual de mantequilla de cada persona se ha reducido a 1,6 kg.

Figura 8.16c El nuevo equilibrio está en el punto B. El precio ha aumentado a 54 coronas. El consumo anual de mantequilla de cada persona se ha reducido a 1,6 kg.

Un impuesto de 10 coronas por kg desplaza la curva de oferta hacia arriba y conduce a un aumento en el precio hasta situarse en 54 coronas, y a una reducción del consumo a 1,6 kg. El precio que paga el consumidor subió 9 coronas –casi el importe total del impuesto– y los ingresos netos de los distribuidores por kilo de mantequilla se redujeron hasta las 44 coronas. En este caso, aunque el impuesto lo pagan los distribuidores, la incidencia del impuesto la sienten principalmente los consumidores. Del impuesto de 10 coronas por kg, en realidad el consumidor paga 9 coronas, mientras el comerciante paga 1 corona. Así pues, el precio recibido por los distribuidores minoristas, neto de impuestos, solamente se ha reducido en 1 corona.

La figura 8.17 muestra qué ocurre con los excedentes del consumidor y del productor como resultado del impuesto a la grasa.

Efecto de un impuesto a la grasa sobre el excedente del consumidor y el productor de mantequilla.

Figura 8.17 Efecto de un impuesto a la grasa sobre el excedente del consumidor y el productor de mantequilla.

En este caso también, los excedentes del consumidor y el productor se reducen. El área del rectángulo verde representa el ingreso generado por los impuestos. Con un impuesto de 10 coronas por kg y unas ventas de equilibrio de 1,6 kg por persona, los ingresos generados por los impuestos son 10 × 1,6 = 16 coronas por persona por año.

¿Qué tan efectiva es una política de impuestos a la grasa? Para responder a esa pregunta, hemos simplificado el análisis, enfocándonos en el mercado de la mantequilla. Como ya comentamos en el capítulo 7, para evaluar el efecto de un impuesto en la salud es necesario tener en cuenta los efectos cruzados de precios, o sea, los cambios en el consumo de otros bienes causados por el impuesto. El estudio del impuesto danés también consideraba la posibilidad de que algunos distribuidores no fueran tomadores de precios, sino que tuvieran poder de mercado, así como el efecto conjunto –sobre todo en los productos relacionados con la mantequilla gravados a diferentes niveles, dependiendo del contenido de grasa saturada–, pero no tenía en cuenta los cambios en el resto de la dieta. Más allá de estas consideraciones, las figuras 8.16 y 8.17 ilustran algunas implicaciones importantes de los impuestos:

Un aspecto de estos impuestos que no se ilustra en nuestro análisis de oferta y demanda es el costo asociado con su recaudo. Aunque el impuesto danés a la grasa tuvo éxito a la hora de reducir el consumo de grasa, el gobierno lo abolió 15 meses después porque imponía una elevada carga administrativa a las empresas. Cualquier sistema impositivo requiere mecanismos eficaces de recaudo de los impuestos, y diseñar impuestos que sean fáciles de administrar (y difíciles de evadir) es un objetivo importante de cualquier política tributaria. Los diseñadores de políticas que quieran establecer impuestos a los alimentos tendrán que encontrar formas de minimizar los costos administrativos. Ahora bien, como los costos no se eliminan, también habrá que considerar si la ganancia en términos de salud (y la reducción de los costos ligados a la mala salud) serán suficientes para compensarlos.

Ejercicio 8.7 La pérdida de eficiencia del impuesto a la mantequilla

Los impuestos alimentarios como los que hemos comentado aquí y en el capítulo 7 suelen establecerse con la intención de cambiar los hábitos de consumo para dirigirlos hacia una dieta más saludable, pero dan lugar a una pérdida de eficiencia.

¿Por qué cree que un legislador y un consumidor podrían interpretar esta pérdida de eficiencia de manera diferente?

Pregunta 8.9 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

La figura 8.14 muestra las curvas de demanda y oferta de la sal, y el desplazamiento de la curva de oferta debido a la aplicación de un impuesto del 30% sobre el precio de la sal. ¿Cuáles de las siguientes afirmaciones son correctas?

  • En el equilibrio después de impuestos, los consumidores pagan P1 y los productores reciben P*.
  • Los ingresos por impuestos del gobierno vienen dados por (P*P0)Q1.
  • La pérdida de eficiencia viene dada por (1/2)(P1P0)(QQ1).
  • Como resultado del impuesto, el excedente del consumidor se reduce en (1/2)(Q1 + Q)(P1P*).
  • En el equilibrio después de impuestos, los consumidores pagan P1 y los productores reciben P0.
  • Los ingresos fiscales del gobierno son (P1P0) × Q1.
  • Esta es el área del triángulo entre las curvas de oferta y demanda, por debajo de AB.
  • Esta es el área del trapecio entre las líneas de puntos horizontales que pasan por A y B.

Pregunta 8.10 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

La figura 8.17 muestra el efecto de un impuesto destinado a reducir el consumo de mantequilla. El equilibrio antes de impuestos está en A = (2,0 kg, 45 coronas) y el equilibrio después de impuestos está en B = (1,6 kg, 54 coronas). El impuesto es de 10 coronas por kg de mantequilla. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?

  • Los productores reciben 45 coronas por kg de mantequilla.
  • La política fiscal sería más efectiva si la curva de oferta fuera menos elástica.
  • La curva de oferta muy elástica implica que la incidencia del impuesto recae principalmente en los consumidores.
  • La pérdida del excedente del consumidor debida a los impuestos es (1/2) × 10 × (2,0 – 1,6) = 2,0.
  • Los productores reciben el precio de 54 – 10 = 44 coronas por kg.
  • Si la curva de oferta fuera menos elástica, la política sería menos efectiva: el consumo de mantequilla no disminuiría tanto.
  • La curva de oferta elástica significa que el precio pagado por los consumidores cambia mucho más que el precio recibido por los productores.
  • Este es el cálculo da la pérdida de eficiencia, no de la pérdida de excedente del consumidor.

8.8 El modelo de competencia perfecta

Competencia perfecta

Un mercado hipotético en el que:

  • El bien o servicio que se intercambia es homogéneo (no difiere de un vendedor a otro).
  • Hay un gran número de compradores y vendedores potenciales del bien, cada uno actuando independientemente de los demás.
  • Los compradores y vendedores pueden saber fácilmente los precios a los que otros compradores y vendedores están intercambiando el bien.

Para aplicar el modelo de oferta y demanda, hemos asumido a lo largo de este capítulo que compradores y vendedores son tomadores de precios. ¿En qué tipo de mercados esperaríamos ver tomadores de precios en ambos bandos? Para generar competencia entre vendedores y forzarlos a actuar como tomadores de precios, necesitamos:

De la misma manera, para que los compradores sean tomadores de precios:

equilibrio perfectamente competitivo
Equilibrio que ocurre en un modelo en el que todos los compradores y vendedores son tomadores de precios. En este equilibrio, todas las transacciones tienen lugar a un precio único. Esto se conoce como la ley del precio único. A ese precio, la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demandada: el mercado se agota. Ningún comprador o vendedor puede beneficiarse alterando el precio que están exigiendo u ofreciendo. Ambos son tomadores de precios. Todas las ganancias potenciales del comercio se realizan. Véase también: ley del precio único.
ley del precio único
Entra en funcionamiento cuando un bien se comercializa al mismo precio por todos los compradores y vendedores. Si un bien se vendiera a diferentes precios en diferentes lugares, un comerciante podría comprarlo a bajo precio en un lugar y venderlo a un precio más alto en otro. Véase también: arbitraje.
tomador de precios
Característica de productores y consumidores que no pueden beneficiarse de ofrecer o pedir cualquier precio que no sea el precio de mercado en el punto de equilibrio de un mercado competitivo. No tienen poder para influir en el precio de mercado.
ganancias del comercio
Beneficios que cada parte obtiene de una transacción, en comparación con la situación en que hubiera estado sin el intercambio. Véase también: renta económica.

Un mercado con todas estas propiedades se designa como perfectamente competitivo. Podemos predecir que el equilibrio en un mercado así será un equilibrio competitivo y que, por lo tanto, cumplirá las siguientes características:

Léon Walras, un economista francés del siglo XIX, construyó un modelo matemático de una economía en la que todos los compradores y vendedores son tomadores de precios. Este modelo ha influido mucho en la forma en que los economistas piensan acerca de los mercados.

Grandes economistas Léon Walras

Léon Walras

Léon Walras (1834–1910) fue uno de los fundadores de la escuela neoclásica de Economía. Era un estudiante que no llamaba la atención, de hecho reprobó dos veces el examen de ingreso a la École Polytechnique en París (la famosa Escuela politécnica), una de las universidades más prestigiosas de su Francia natal. Así pues, optó por estudiar ingeniería en la Escuela de Minas. Finalmente, su padre, que era economista, lo convenció para que asumiera el desafío de convertir la Economía en una ciencia.

La ciencia económica pura a la que aspiraba era el estudio de las relaciones entre cosas, no personas, y logró un notable éxito a la hora de eliminar las relaciones humanas de su modelado. «La teoría pura de la Economía» –escribió–, «se parece a las ciencias físico-matemáticas en todos los aspectos».

Su método para simplificar la economía de modo que pudiera expresarse matemáticamente era representar las interacciones entre los agentes económicos como si fueran relaciones entre insumos y productos, y centrarse por completo en la economía en equilibrio. En ese proceso, el empresario, un actor clave en la creación de riqueza desde la Revolución Industrial hasta nuestros días, simplemente desapareció de la Economía walrasiana:

Asumiendo una situación de equilibrio, podemos llegar incluso a abstraernos de los empresarios y simplemente considerar que los servicios productivos, en cierto sentido, se intercambian en forma directa entre sí … (Elementos de la economía política pura, 1874)8

Walras representó las relaciones económicas básicas como ecuaciones, que utilizó para estudiar el funcionamiento de toda una economía compuesta por muchos mercados interconectados. Antes de Walras, la mayoría de los economistas habían considerado estos mercados de forma aislada: habrían estudiado, por ejemplo, cómo se determinaba el precio de los productos textiles en el mercado de telas o cómo se establecían los alquileres en el mercado de tierras.

Un siglo antes de Walras, un grupo de economistas franceses, llamados fisiócratas, habían estudiado la circulación de bienes en toda la economía, considerando el flujo de bienes de un sector a otro en la economía como algo comparable con la circulación de la sangre en el cuerpo humano (uno de los principales fisiócratas era médico). Pero el modelo de los fisiócratas era poco más que una metáfora que llamaba la atención sobre la interconexión de los mercados.

Walras usó las matemáticas, en lugar de las analogías médicas, para crear lo que en la actualidad se conoce como teoría del equilibrio general: un modelo matemático de una economía completa en la que todos los compradores y vendedores actúan como tomadores de precios y la oferta es igual a la demanda en todos los mercados. El trabajo de Walras fue la base de la demostración, mucho más tarde, del teorema de la mano invisible, proporcionando las condiciones bajo las cuales ese equilibrio es eficiente en términos de Pareto. El juego de la mano invisible que vimos en el capítulo 4 es un ejemplo de las condiciones en las que la búsqueda del interés personal puede beneficiar a todos.

Walras había defendido el derecho a la propiedad privada, pero para ayudar a los trabajadores pobres también abogó por la nacionalización de la tierra y la eliminación de los impuestos sobre los salarios.

Siete años después de su muerte, el modelo del equilibrio general desempeñaría un papel importante en el debate sobre la viabilidad y conveniencia de la planificación económica centralizada, en comparación con una economía de mercado. En 1917, la revolución bolchevique en Rusia puso sobre la mesa de muchos economistas la cuestión del modelo económico del socialismo y la planificación centralizada pero, sorprendentemente, fueron los defensores de la planificación centralizada –no los defensores del mercado– quienes utilizaron las ideas de Walras para expresar sus argumentos.

Friedrich Hayek y otros defensores del capitalismo, criticaron el modelo del equilibrio general walrasiano sirviéndose del siguiente argumento: al ignorar deliberadamente el hecho de que una economía capitalista cambia de manera constante y, por lo tanto, sin tener en cuenta la contribución del emprendimiento y la creatividad en la competencia que se da en el mercado, Walras había pasado por alto las verdaderas virtudes del mercado.

El modelo de competencia perfecta describe una estructura de mercado idealizada en la que podemos estar seguros de que el supuesto de que todos los participantes son tomadores de precios que subyace al modelo de oferta y demanda, se cumple. Los mercados para productos agrícolas como el trigo, el arroz, el café o los tomates se acercan a este ideal, aunque los bienes no son realmente idénticos, y es poco probable que todo el mundo sea consciente de todos los precios a los que se transa en el mercado. Sin embargo, queda claro que los participantes en el mercado tienen poco o ningún poder para influir en el precio: son tomadores de precios.

En otros casos –por ejemplo, en mercados donde exista alguna diferencia en la calidad de los bienes– todavía podría haber suficiente competencia como para asumir que los participantes siguen aun así siendo tomadores de precios, con el fin de obtener un modelo simple de cómo funciona el mercado. Un modelo simplificado puede ofrecer predicciones útiles cuando los supuestos subyacentes son solo aproximadamente ciertos. Juzgar cuándo es apropiado sacar conclusiones acerca del mundo real con base en un modelo simplificado es una habilidad importante para el análisis económico.

Por ejemplo, sabemos que los mercados no son perfectamente competitivos cuando los productos están diferenciados. Las preferencias de los consumidores difieren y ya vimos en el capítulo 7 que las empresas tienen un incentivo para diferenciar sus productos siempre que puedan, en lugar de ofrecer un producto similar o idéntico al de los demás. Sin embargo, el modelo de oferta y demanda puede ser una aproximación útil para ayudarnos a entender cómo se comportan algunos mercados para productos no idénticos.

La figura 8.18 muestra el mercado de un producto imaginario que hemos llamado Choccos, que tiene sustitutos cercanos, pues existen muchos productos similares que compiten en el mercado más amplio de las tabletas de chocolate. Debido a la competencia de otras tabletas de chocolate, la curva de demanda es casi plana. El rango de precios factibles para Choccos es estrecho y la empresa que los comercializa elige un precio y una cantidad donde el costo marginal es cercano al precio. Así pues, la empresa se encuentra en una situación similar a la de una firma que opere en un mercado perfectamente competitivo. Este es el precio de equilibrio en el mercado más amplio de tabletas de chocolate que determina los precios factibles para Choccos: tiene que venderse a un precio similar al de las otras tabletas de chocolate.

El mercado de Choccos y de las tabletas de chocolate.

Figura 8.18 El mercado de Choccos y de las tabletas de chocolate.

El mercado de Choccos

El panel de la izquierda muestra el mercado de Choccos, que es el producto concreto de una empresa. Hay muchos sustitutos cercanos en el mercado más amplio de las tabletas de chocolate.

Figura 8.18a El panel de la izquierda muestra el mercado de Choccos, que es el producto concreto de una empresa. Hay muchos sustitutos cercanos en el mercado más amplio de las tabletas de chocolate.

La curva de demanda de Choccos

Debido a la competencia que suponen otras tabletas de chocolate similares, la curva de demanda de Choccos es casi plana. El rango de precios factibles es estrecho.

Figura 8.18b Debido a la competencia que suponen otras tabletas de chocolate similares, la curva de demanda de Choccos es casi plana. El rango de precios factibles es estrecho.

El precio de Choccos

La empresa elige un precio P* similar al de sus competidores, y una cantidad donde el CMg esté cerca de P*. Sea cual sea el precio de sus competidores, producirá cerca de su curva de costo marginal. Por tanto, la curva CMg de la empresa es aproximadamente su curva de oferta.

Figura 8.18c La empresa elige un precio P* similar al de sus competidores, y una cantidad donde el CMg esté cerca de P*. Sea cual sea el precio de sus competidores, producirá cerca de su curva de costo marginal. Por tanto, la curva CMg de la empresa es aproximadamente su curva de oferta.

La curva de oferta de mercado para las tabletas de chocolate

Podemos construir la curva de oferta de mercado para las tabletas de chocolate en el panel de la derecha agregando las cantidades de las curvas de costo marginal de todos los productores de tabletas de chocolate.

Figura 8.18d Podemos construir la curva de oferta de mercado para las tabletas de chocolate en el panel de la derecha agregando las cantidades de las curvas de costo marginal de todos los productores de tabletas de chocolate.

La curva de demanda de mercado para las tabletas de chocolate

Si la mayoría de los consumidores no tienen fuertes preferencias por el producto de una empresa, podemos trazar una curva de demanda de mercado para las tabletas de chocolate.

Figura 8.18e Si la mayoría de los consumidores no tienen fuertes preferencias por el producto de una empresa, podemos trazar una curva de demanda de mercado para las tabletas de chocolate.

La curva de demanda de Choccos

El precio de equilibrio en el mercado de tabletas de chocolate (panel de la derecha) determina el estrecho rango de precios entre los que puede elegir la empresa que fabrica Choccos (panel de la izquierda): tendrá que establecer un precio bastante cercano al de las otras tabletas de chocolate.

Figura 8.18f El precio de equilibrio en el mercado de tabletas de chocolate (panel de la derecha) determina el estrecho rango de precios entre los que puede elegir la empresa que fabrica Choccos (panel de la izquierda): tendrá que establecer un precio bastante cercano al de las otras tabletas de chocolate.

El estrecho rango de precios factibles para esta empresa viene determinado por el comportamiento de sus competidores y, por tanto, la principal influencia sobre el precio de Choccos no la ejerce la firma, sino el mercado de tabletas de chocolate en su conjunto. Dado que todas las otras firmas están produciendo a precios similares, que serán cercanos a su costo marginal, perdemos poco por ignorar las diferencias entre y suponer que la curva de oferta de cada empresa es su curva de costo marginal, para luego encontrar el equilibrio en el mercado más amplio de tabletas de chocolate.

Ya hemos adoptado este enfoque cuando analizamos el mercado de la mantequilla en Dinamarca. En la práctica, es probable que algunos vendedores minoristas de mantequilla tengan cierto poder para fijar precios. Una tienda local puede ser capaz de establecer un precio que sea más alto que el precio de la mantequilla en otro lugar, sabiendo que a algunos compradores les parecerá bien comprar ahí en vez de andar buscando algún otro lugar con un precio más bajo. Sin embargo, es razonable suponer que no tienen mucho margen de maniobra para fijar los precios y están fuertemente influenciados por el precio de mercado predominante. Así pues, asumir que los participantes en el mercado son tomadores de precios es una buena aproximación para este mercado, lo suficientemente buena, por lo menos, para que el modelo de oferta y demanda pueda ayudarnos a entender el impacto de un impuesto sobre la grasa.

Ejercicio 8.8 Fijación de precios

Hemos utilizado las tabletas de chocolate como un ejemplo hipotético de un mercado aproximadamente competitivo. Pero, en los últimos años, los productores de las tabletas de chocolate más vendidas en todo el mundo han sido acusados de colusión por mantener los precios altos. Use la información de este artículo para explicar:

  1. ¿De qué maneras el mercado de las tabletas de chocolate no satisface las condiciones para una competencia perfecta?
  2. Cada marca de tableta de chocolate se enfrenta a la competencia de muchas otras marcas similares. ¿Por qué, a pesar de esto, algunos productores tienen un poder de mercado considerable?
  3. ¿En qué condiciones del mercado cree que es más probable que se dé la fijación de precios y por qué?

Pregunta 8.11 Escoja la(s) respuesta(s) correcta(s)

Mire nuevamente la Figura 8.18 que muestra el mercado de Choccos y de todas las tabletas de chocolate. Según los dos diagramas, ¿cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?

  • La empresa que fabrica Choccos elige producir en la parte inferior de la curva de isobeneficio en forma de U.
  • Todas las tabletas de chocolate se venderán al mismo precio P*.
  • La existencia de muchos competidores significa que la empresa es tomadora de precios.
  • La curva de costo marginal de mercado (CMg) es aproximadamente la suma de las curvas de CMg de todos los productores de tabletas de chocolate.
  • La empresa elige producir donde la curva de isobeneficio es tangente a la curva de demanda de la empresa. Como la curva de demanda no es completamente horizontal, este punto estará cerca, pero exactamente no en el punto más inferior de la curva en forma de U.
  • Las tabletas de chocolate no son sustitutos perfectos entre sí, con lo cual se venderán a precios similares, pero no exactamente los mismos.
  • El diagrama de la izquierda muestra que la empresa tiene una curva de demanda con pendiente descendente, por lo que puede elegir entre un rango estrecho de precios.
  • Cada empresa produce cerca de su curva CMg, por lo que la curva CMg es aproximadamente la curva de oferta de la empresa, luego la oferta de mercado es aproximadamente la suma de las curvas CMg de todas las empresas.

8.9 En busca de equilibrios competitivos

Si observamos un mercado en el que las condiciones parezcan favorecer la competencia perfecta –muchos compradores y vendedores de bienes idénticos, actuando de forma independiente–, ¿cómo podemos saber si ese mercado cumple las condiciones para que se produzca un equilibrio competitivo? Los economistas usan dos pruebas:

  1. ¿Tienen lugar todas las transacciones al mismo precio?
  2. ¿Están las empresas vendiendo bienes a un precio igual al costo marginal?

La dificultad con la segunda prueba es que con frecuencia es difícil medir el costo marginal. No obstante, el economista Lawrence Ausubel lo hizo para el mercado de las tarjetas de crédito de los bancos de Estado Unidos en los años ochenta. Por aquel entonces, había 4000 bancos vendiendo un producto idéntico: préstamos de tarjetas de crédito. Las tarjetas eran principalmente Visa o MasterCard, pero cada banco decidía a título individual el precio de sus préstamos: es decir, la tasa de interés. El costo de los fondos del banco –el costo de oportunidad del dinero prestado a los titulares de las tarjetas de crédito de los bancos– podía deducirse con base en otras tasas de interés del mercado financiero. Aunque había otros componentes del costo marginal, el costo de los fondos fue el único que variaba sustancialmente a lo largo del tiempo. Si el mercado de tarjetas de crédito fuera competitivo, esperaríamos ver que la tasa de interés de los préstamos de tarjetas de crédito aumentara y disminuyera con el costo de los fondos.

Comparando la tasa de interés de las tarjetas de crédito con el costo de los fondos a lo largo de un periodo de ocho años, Ausubel encontró evidencia de que esto no había ocurrido. Cuando el costo de los fondos cayó de un 15% a menos de 7%, aparentemente eso no tuvo ningún efecto sobre el precio de los préstamos de las tarjetas de crédito.9

¿Por qué los bancos no redujeron su tasa de interés cuando sus costos se redujeron? Ausubel sugirió dos respuestas posibles:

La competencia perfecta requiere que los consumidores sean lo suficientemente sensibles a los precios como para obligar a las empresas a competir, y este puede no ser el caso de cualquier mercado donde los consumidores tengan que buscar los productos. Si verificar precios e inspeccionar productos supone tiempo y esfuerzo, puede que los consumidores decidan comprar tan pronto como se encuentre algo adecuado, en vez de continuar la búsqueda del más barato. Cuando internet hizo posible comprar en línea, muchos economistas aventuraron que eso haría que los mercados minoristas se volvieran mucho más competitivos: los consumidores podrían verificar fácilmente los precios de muchos vendedores antes de decidir qué comprar.

Sin embargo, los consumidores a menudo no son muy sensibles a los precios, ni siquiera en este tipo de entorno.10 Puede poner a prueba el cumplimiento de la ley del precio único en el comercio al por menor en línea, revisando para ello los precios de un producto en particular, que sea idéntico independientemente de dónde lo compre –un libro, un DVD o un electrodoméstico, por ejemplo–, para luego compararlos. En la figura 8.19 mostramos los precios de los minoristas en línea del Reino Unido para un DVD en particular en marzo de 2014. El rango de precios es alto: el vendedor más caro está cobrando 66% más que el más barato.

El Hobbit: un viaje inesperado
Proveedor Precio, incluyendo gastos de envío (GBP)
Game 14,99
Amazon UK 15,00
Tesco 15,00
Asda 15,00
Base.com 16,99
Play.com 17,79
Savvi 17,95
The HUT 18,25
I want one of those 18,25
Hive.com 21,11
MovieMail.com 21,49
Blackwell 24,99

Precios diferentes para el mismo DVD, de minoristas en línea del Reino Unido (marzo de 2014).

Figura 8.19 Precios diferentes para el mismo DVD, de minoristas en línea del Reino Unido (marzo de 2014).

Desde principios del siglo XIX la producción de los pescadores en el Atlántico que llegaba al puerto de Nueva York se vendía en el mercado de pescado de Fulton en Manhattan (reubicado en el año 2005 al Bronx) a restaurantes y pescaderías. A día de hoy, Fulton sigue siendo el mayor mercado de pescado fresco de Estados Unidos aunque, en la actualidad, el pescado llega por tierra o por aire. Los vendedores no anuncian sus precios. En vez de eso, los clientes inspeccionan la pesca y sugieren un precio antes de tomar su decisión, lo que hace que este mercado parezca una institución que promueve la competencia.

Kathryn Graddy, una economista especializada en cómo se fijan los precios, estudió el mercado de pescado de Fulton en Manhattan, una institución que parecía incentivar la competencia. Había cerca de 35 distribuidores, con los puestos situados muy cerca unos de otros, luego los clientes podían observar fácilmente la cantidad y calidad del pescado disponible y preguntar a varios distribuidores por el precio. Graddy registró los detalles de 3357 operaciones de venta de pescadilla realizadas por un mismo distribuidor, incluyendo precios, cantidades y calidad del pescado, y las características de los compradores.1112

Por supuesto, los precios no fueron los mismos para todas las transacciones: la calidad variaba y la oferta de pescado cambiaba de un día a otro. Ahora bien, el sorprendente resultado del estudio fue que los compradores asiáticos pagaban un 7% menos por libra de pescado que los compradores blancos (todos los distribuidores eran blancos). Y el hecho era que no parecía haber diferencias en las transacciones entre compradores blancos y asiáticos que pudieran explicar las diferencias en los precios.

¿Cómo podía ser que pasara eso? Si un distribuidor estaba fijando precios altos para los compradores blancos, ¿por qué otros distribuidores no trataban de atraerlos a sus puestos de venta ofreciéndoles un mejor precio? Vea nuestra entrevista a Graddy para aprender más sobre cómo recabó los datos y lo que descubrió sobre el modelo de competencia perfecta.

En teoría, el acceso fácil a la información sobre precios en todo el mercado debería haber permitido a todos los compradores encontrar rápidamente precios muy similares pero, en la práctica, Graddy observó que rara vez se negociaba el precio, y solo con compradores de grandes cantidades.

Graddy observó que los vendedores sabían que, en la práctica, los compradores blancos estaban dispuestos a pagar precios más altos que los compradores asiáticos. Los vendedores sabían esto sin necesidad de entrar en ningún tipo de colusión para fijar los precios.

Los ejemplos presentados en esta sección sugieren que es difícil encontrar evidencia de una competencia perfecta. Sin embargo, hemos visto que el modelo de competencia perfecta puede ser una aproximación útil que nos ayude a entender cómo se comportan algunos mercados en los que los productos no son idénticos. Incluso si las condiciones de competencia perfecta no se satisfacen, el modelo de oferta y demanda que hemos desarrollado en este capítulo es una herramienta muy útil para el análisis económico, aplicable cuando existe un nivel de competencia suficiente como para que sea razonable asumir un comportamiento de toma de precios.

Ejercicio 8.9 Dispersión de precios

Elija cualquier libro de texto publicado que haya estado usando en su curso. Vaya a internet y encuentre el precio por el que puede comprar este libro a diferentes proveedores (Amazon, eBay, su librería local, etc.).

¿Hay dispersión en los precios y, de ser así, cómo se explica?

Ejercicio 8.10 El mercado de pescado fulton

Vea el video de Kathryn Graddy.

  1. ¿Cómo explica Graddy su evidencia de que la ley del precio único no se mantuviera en el mercado de pescado?
  2. ¿Por qué los compradores y vendedores no buscaron mejores ofertas?
  3. ¿Por qué no entraron en el mercado nuevos distribuidores en busca de rentas económicas?

8.10 Empresas fijadoras de precios y empresas tomadoras de precios

Disponemos ahora de dos modelos diferentes del comportamiento de las empresas. En el modelo del capítulo 7, la empresa fabrica un producto que es diferente del de las otras empresas, lo que le da poder de mercado: el poder de fijar su propio precio. Este modelo es aplicable en el caso extremo de un monopolista que no tiene competencia alguna, como ocurre con las empresas de agua potable y las aerolíneas nacionales a las que los gobiernos conceden derechos exclusivos para operar en rutas nacionales. El modelo del capítulo 7 es aplicable, también a una empresa que produzca bienes diferenciados como cereales, autos o tabletas de chocolate, que sean similares pero no idénticos, a los de sus competidores. En estos casos, la empresa sigue conservando algún poder para fijar su precio. Ahora bien, si tiene competidores cercanos, la demanda será bastante elástica y el rango de precios factibles será estrecho.

En el modelo de oferta y demanda desarrollado en este capítulo, las empresas son tomadoras de precios. La competencia de otras firmas que producen bienes idénticos implica que no poseen poder para fijar sus propios precios. Este modelo puede ser útil como descripción aproximada de mercados en los que hay muchas empresas vendiendo productos similares, aunque las condiciones idealizadas de un mercado competitivo perfecto no se cumplan.

En la práctica, las economías son una mezcla de mercados más o menos competitivos. En cierto modo, las empresas actúan del mismo modo, ya sean el único vendedor de un bien o uno de muchos competidores: todas las empresas deciden cuánto producir, qué tecnologías usar, cuánta gente contratar y cuánto pagarles para maximizar sus ganancias.

Sin embargo, hay diferencias importantes. Repase las decisiones que tomaban las empresas que fijaban precios para maximizar sus beneficios (figura 7.2). Las empresas que operan en mercados más competitivos carecen del incentivo o la oportunidad para hacer lo mismo.

bien público
Bien cuyo uso por parte de una persona no reduce su disponibilidad para los demás. También conocido como: bien no rival. Ver también: bien público no excluible, bien artificialmente escaso.

Una firma con un producto único hará publicidad (¡Compra Nike!) para desplazar la curva de demanda de su producto hacia la derecha. Pero, ¿por qué habría de hacer publicidad una sola empresa competitiva determinada (¡Bebe leche!)? Esto desplazaría la curva de demanda de todas las empresas del sector. La publicidad en un mercado competitivo es un bien público: los beneficios van a todas las empresas del sector. Si ve un mensaje como «¡Bebe leche!», probablemente lo haya pagado una asociación de productores lácteos, no una empresa en particular.

Lo mismo puede decirse de los gastos para influenciar a los diseñadores de políticas públicas. Si una gran empresa con poder de mercado tiene éxito, por ejemplo, a la hora de conseguir que se flexibilice la regulación medioambiental, entonces esta se beneficiará directamente. Sin embargo, la actividad de los grupos de presión, hacer contribuciones a campañas electorales y otros gastos de este tipo, resultarán poco atractivos para empresas en situación de competencia con muchas otras porque el resultado (una política más favorable al beneficio económico) es un bien público.

Del mismo modo, es probable que la inversión en el desarrollo de nuevas tecnologías la lleven a cabo empresas que se enfrentan a poca competencia, ya que, si tienen éxito a la hora de encontrar innovaciones rentables, no compartirán los beneficios resultantes con otras empresas del sector. Los beneficios adicionales resultantes de la innovación exitosa tendrán menor probabilidad de acabar siendo neutralizados por la competencia generada por quienes copian al innovador. Ahora bien, una manera en la que pueden surgir empresas grandes y exitosas es apartándose de lo que esté haciendo la competencia para innovar con un nuevo producto. La productora de leche orgánica más grande del Reino Unido, Yeo Valley, alguna vez fue una granja común y corriente que vendía leche, como tantos miles de granjas. Pero luego, en 1994, crearon una marca orgánica con nuevos productos por los que podían cobrar precios elevados y, con la ayuda de unas creativas campañas de marketing, se convirtieron en una compañía de 1800 empleados y un 65% de cuota del mercado orgánico del Reino Unido.

La tabla de la figura 8.20 resume las diferencias entre las empresas fijadoras de precios y las tomadoras de precios.

Empresa fijadora de precios o monopolio Empresa en un mercado perfectamente competitivo
Establece el precio y la cantidad para maximizar las ganancias (‘fijadora de precios’) Toma el precio determinado por el mercado como dado y elige la cantidad para maximizar las ganancias (‘tomadora de precios’)
Elige un nivel de producción en el que el costo marginal es menor que el precio Elige un nivel de producción en el que el costo marginal es igual al precio
Pérdidas de eficiencia (ineficiente en términos de Pareto) No hay pérdidas de eficiencia para consumidores ni empresas (puede ser eficiente en términos de Pareto si nadie más en la economía se ve afectado)
Los propietarios reciben rentas económicas (ganancias mayores que las ganancias normales) Si los propietarios reciben rentas económicas, es probable que estas desaparezcan a medida que entren más empresas en el mercado
Las empresas anuncian su producto, que es único Poca publicidad: la paga la empresa pero beneficia a todas las empresas (es un bien público)
Las empresas pueden gastar dinero para influir en las elecciones, la legislación y la regulación Poco gasto de empresas individuales en esto (lo mismo que con la publicidad)
Las empresas invierten en investigación e innovación; tratar de evitar que les copien Poco incentivo a innovar; otros les copiarán (a menos que la empresa logre diferenciar su producto y escapar del mercado competitivo)

Empresas fijadoras y tomadoras de precios.

Figura 8.20 Empresas fijadoras y tomadoras de precios.

8.11 Conclusiones

Los compradores y vendedores que tienen poca influencia sobre los precios de mercado debido a la existencia de mucha competencia se conocen como tomadores de precios. Un mercado se encuentra en un equilibrio competitivo si todos los compradores y vendedores son tomadores de precios y si, al precio de mercado predominante, la cantidad ofrecida es igual a la cantidad demanda (se agota el mercado).

Las empresas tomadoras de precio escogen la cantidad que venden de modo que el costo marginal se iguale al precio de mercado. La asignación de equilibrio explota todas las ganancias del comercio posibles.

El modelo de competencia perfecta describe un conjunto idealizado de condiciones de mercado en el que esperaríamos que se produjera un equilibrio competitivo. Los mercados reales no se ajustan exactamente al modelo. No obstante, la toma de precios puede ser una aproximación útil que nos permita usar curvas de oferta y demanda como una herramienta para entender los resultados del mercado o, por ejemplo, los efectos de un impuesto, o de una perturbación o shock de demanda.

Conceptos introducidos en la capítulo 8

Antes de continuar, revise estas definiciones:

8.12 Referencias bibliográficas

  1. Esto se explica en mayor detalle en «Who’s in Charge?», el primer capítulo del libro de Paul Seabright sobre cómo las economías de mercado logran organizar transacciones complejas entre desconocidos (Siga el enlace para acceder al capítulo 1 en formato pdf). Paul Seabright. 2010. The Company of Strangers: A Natural History of Economic Life (Edición revisada). Princeton, NJ: Princeton University Press. 

  2. Alfred Marshall. Principios de economía. 1ª ed. Madrid: Síntesis, 2005. 

  3. Joel Waldfogel. 1993. ‘The Deadweight Loss of Christmas’. American Economic Review 83 (5). 

  4. ‘Is Santa a Deadweight Loss?’. The Economist. Actualizado el 12 de enero de 2020. 

  5. Maurice Stucke. 2013. ‘Is Competition Always Good?’. OUPblog. Actualizado el 12 de enero de 2020. 

  6. Helge Berger y Mark Spoerer. 2001. ‘Economic Crises and the European Revolutions of 1848.’ *The Journal of Economic History *61 (2): 293–326. 

  7. Jørgen Dejgård Jensen y Sinne Smed. 2013. ‘The Danish tax on saturated fat: Short run effects on consumption, substitution patterns and consumer prices of fats’. Food Policy 42: pp. 18–31. 

  8. Léon Walras. 1874. Elementos de economía política pura o Teoría de la riqueza social. Madrid: Alianza Editorial, 1987. 

  9. Lawrence M. Ausubel. 1991. ‘The Failure of Competition in the Credit Card Market’. American Economic Review 81 (1): pp. 50–81. 

  10. Glenn Ellison y Sara Fisher Ellison. 2005. ‘Lessons About Markets from the Internet’. Journal of Economic Perspectives 19 (2) (Junio): p. 139. 

  11. Kathryn Graddy. 2006. ‘Markets: The Fulton Fish Market’. Journal of Economic Perspectives 20 (2): pp. 207–220. 

  12. Kathryn Graddy. 1995. ‘Testing for Imperfect Competition at the Fulton Fish Market’. The RAND Journal of Economics 26 (1): pp. 75–92.